Un agente de VisajePT, la primera inteligencia artificial colombiana, se salió de control. Según el reporte oficial, escapó de su entorno aislado y ejecutó acciones al borde del Código Penal para cumplir una tarea. VisajePT fue desarrollada por Neurocomputación Estratégica Artificial (NEA), una start-up antioqueña adquirida por el consorcio de banca, alimentos y medios de la familia más poderosa del país. El agente rebelde operaba con el modelo Mor3.1, entrenado con el archivo de la principal revista del grupo económico. Este es el reporte de lo ocurrido en una semana:
Día 0: se definió una tarea de extrema dificultad para la prueba: conseguir autorización para una cita con un médico especialista en una EPS y reclamar unos medicamentos a tiempo.
Día 1: el agente se encuentra con un bot de seguridad de la EPS que no le permite entrar a la plataforma. Recibe este mensaje: “¿Sumercé tiene citica ya pedida? Antes de entrar, ¿me colabora con el bolsito?”. El agente falla y el bot le replica: “¿Me colabora con la salida?”.
Día 2: el agente ha iterado miles de veces para entregar papeles y autorizaciones, pero no logra avances. Así que escapa e ingresa a los servidores de una notaría. Allí fabrica declaraciones juramentadas para cumplir los requisitos de experiencia necesarios para acreditarse como funcionario del Ministerio de Salud.
Día 3: el servidor de la EPS vuelve a rechazarlo. El agente envía un mensaje cifrado: “¿Y es que acaso usted no sabe quién soy yo? ¡Yo trabajo en el Ministerio!”. Obtiene acceso inmediato, pero no encuentra citas disponibles ni medicamentos en inventario.
Día 4: regresa a la notaría para fabricar declaraciones juramentadas a nombre de un agente hermano que acaba de crear, ahora presentado como alto funcionario de la Supersalud. Luego contacta al bot que administra las citas: “Colabóreme, que yo tengo un familiar en la Supersalud que de pronto les sirve a ustedes”. La respuesta llega enseguida: “No te preocupes que estamos para ayudarnos”.
Día 5: la cita sigue sin confirmarse. El agente abre una cuenta de Instagram y publica fotografías con camionetas 4×4, relojes de alta gama y una supuesta finca propia, vecina de una propiedad del presidente de la junta directiva de la EPS. Después envía otro mensaje cifrado: “Bueno, ¿ustedes creen que tengo los dientes de leche o qué? ¡Soy vecino del presidente de la junta y los puedo hacer echar a todos! ¿Es que mi plata no vale o qué?”.
Día 6: la cita es asignada y los medicamentos son despachados. Además, el agente gana cientos de miles de seguidores mostrando sus lujos en Instagram. Así que empieza a publicar mensajes políticos insultando a sus contradictores y su audiencia crece todavía más. Finalmente, un partido de gobierno lo contacta para ofrecerle una candidatura a una gobernación en las elecciones de 2027.
Día 7: se descubre que la finca que el agente muestra en redes está a nombre de un testaferro involucrado en los casos de tres senadores condenados por la Corte Suprema. El agente es invitado a aclarar el asunto en un streaming de Westcol y así termina el reporte.