Hace un par de semanas tuve el placer de asistir al cierre de la semana de la ciencia, la tecnología y la innovación en la sede Tumaco de nuestra universidad. Este fue un espacio más de encuentro entre las comunidades y la UNAL en el que pudimos fortalecer los puentes que hemos venido construyendo para gestionar socialmente el conocimiento.
Durante esta semana pude dialogar con miembros de toda la comunidad universitaria UNAL y representantes del estado y la sociedad civil sobre la identificación de temáticas e iniciativas que puedan aportar al desarrollo económico sostenible y la construcción de paz en el territorio.
Esta no es la primera vez que tuve la oportunidad de visitar la sede; el primer viaje que realicé como rectora lo hice a Tumaco, en compañía del gobierno nacional, tuve la oportunidad de conocer a todas las fuerzas vivas que se articulan en el comité cívico del municipio y pude ver que existen muchas iniciativas populares con la potencia necesaria para transformar el territorio y que querían dialogar y aprender, conjuntamente con la universidad, en la búsqueda de salidas a los problemas que más aquejan la zona.
La sede Tumaco hace parte integral del programa de sedes de frontera de la UNAL, una iniciativa que surge con la intención de reconocer la importancia que regiones como la del litoral pacifico colombiano, tienen para la construcción de nuestro proyecto de nación. De esta manera nuestra universidad ha abierto sus puertas a estudiantes de pregrado, desde 2015, gracias al programa especial de admisión y movilidad académica – PEAMA. Desde entonces, más de 2.000 estudiantes del litoral pacifico caucano y nariñense y de los departamentos del Choco y el Putumayo han podido iniciar sus estudios y 44 de estos ya son egresados, en todas las áreas del conocimiento, que están aportando al desarrollo sostenible de sus comunidades.
La sede es un proyecto académico estratégico para el país. Su infraestructura física responde a las necesidades propias de las labores de docencia, investigación y extensión que hace la UNAL en la región. Gracias a la gestión de nuestra universidad y la cooperación internacional y de la gobernación del departamento de Nariño, iniciaremos en marzo el proceso licitatorio de construcción de la infraestructura de la sede. Concretamente de la segunda fase iniciará construcción en octubre de este año.
Enraizarse en el pacífico colombiano no es sencillo. Las condiciones socioeconómicas de la región demandan especial atención y sobre todo un esfuerzo mayor para los profesores que llegamos hasta el territorio. Es por eso que, siendo conscientes de la importancia de la sede para el desarrollo regional, hemos apostado decididamente por hacer una construcción conjunta de la universidad que queremos con las comunidades. Así fue como contamos con la experiencia de Maestras, maestros, líderes, lideresas, sabedores y sabedoras de la comunidad para la construcción de los planes de acción de la sede 2019-2021 y 2022-2024, que se encuentran armonizados con los de los gobiernos locales y nacionales.
Solo mediante la confianza y el aprendizaje mutuo con la sociedad civil del territorio podemos dar solución a esos problemas nacionales e internacionales que nos afectan. La sede Tumaco cuenta hoy con cerca de 20 grupos de investigación propios y con el modelo intersedes para pensar esos problemas con todos los recursos que la universidad tiene disponibles. Gracias a ese trabajo en equipo se han fortalecido espacios vitales como el Centro de Pensamiento en Asuntos Estratégicos del Pacífico Colombiano, que es uno de los principales espacios de interlocución validados por el sector productivo, la sociedad y el Estado. Allí co-construimos política pública que brinde soluciones con perspectiva global y pertinencia regional en líneas estratégicas como el desarrollo territorial y ambiental, el desarrollo económico, el desarrollo social y cultural, la seguridad y soberanía alimentaria, la educación, la salud territorial y los asuntos transfronterizos (Ecuador y Panamá).
Para el equipo de la sede es fundamental el dialogo permanente con las comunidades. Nosotros armonizamos los fines misionales en el territorio en la línea de la gestión del conocimiento. Los nuevos saberes que apropiamos y desarrollamos en los campus universitarios no tendrían sentido si no los transfiriéramos a las comunidades; si no los extendiéramos a los territorios. En ese sentido, hemos brindado programas de ciclo completo a bachilleres de los municipios de la zona en sectores profesionales de alta demanda para la comunidad como el sector salud. Tal es el caso de la Cohorte especial del programa en Enfermería que abrimos en 2019 y que pronto permitirá que 25 jóvenes de Tumaco consigan su título profesional de enfermería con la más alta calidad y que la universidad apoye las necesidades en salud que tiene el municipio y la región.
También llevamos a cabo iniciativas como la de la semana de innovación para la paz, donde, en conjunto con más de 2000 personas, identificamos una serie de propuestas para llevar la paz de los escritorios a los territorios y paliar así las condiciones de violencia que afectan toda la costa pacífica. En 2019 realizamos (en todas las sedes de la Universidad) el diálogo regional para la armonización y el fortalecimiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación en la sede de Presencia Nacional Tumaco, desde el cual surgieron cerca de 10 proyectos sometidos al Sistema General de Regalías, 4 de los cuales ya están avanzando. Con la comunidad pesquera nariñense hemos desarrollado proyectos que garantizan un aprovechamiento sostenible de los recursos y transferencias tecnológicas que han hecho más amigable la labor de esta población fundamental para la economía regional. Un ejemplo de esto es la planta de Biogás, instalada en la sede Tumaco, que utiliza residuos pesqueros para producir biometano. Así avanzamos hacia la innovación social que transforma los territorios.
Nuestro trabajo por y para las comunidades continuará. En la actualidad estamos trabajando en conjunto con un grupo de sabedoras que apoyan el trabajo de la sede y el del gobierno nacional en espacios como el nuevo ministerio de igualdad. Con ellas esperamos publicar una serie de libros que den cuenta de sus saberes y experiencias en el proceso de desarrollo social y territorial en la comunidad de San Andrés de Tumaco. También el instituto de Estudios del Pacifico seguirá dirigiendo programas como ONDAS, en los que se promovió el amor por la ciencia y el conocimiento en niños, niñas y adolescentes del municipio, y apoyando el proyecto Satreps, que es un proyecto de aplicación de tecnología avanzada para fortalecer de la investigación y para responder ante actividades sísmicas y volcánicas, y sus potenciales consecuencias.
La UNAL seguirá echando raíces para nutrir y aprender del valioso trabajo que realiza la comunidad en la búsqueda de su bienestar social. Les invito a que sigamos fortaleciendo el trabajo en nuestra sede Tumaco a través del modelo intersedes y la cooperación entre Estado, Sociedad Civil, Empresa y Universidad; y a conocer nuestra sede y la bella región pacifica, un paraíso natural con la potencia necesaria para transformar nuestro país.
*Rectora, Universidad Nacional de Colombia.
@DollyMontoyaUN.