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Economía para la pipol

Dime qué tanto poder tienes y te diré cómo llegar a la Luna

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Economía para la pipol y Valerie Cifuentes*
13 de abril de 2026 - 05:05 a. m.
“Entre más se demore una potencia en desarrollar su carrera espacial, más poder puede perder”: Valerie Cifuentes, Economía para la pipol
“Entre más se demore una potencia en desarrollar su carrera espacial, más poder puede perder”: Valerie Cifuentes, Economía para la pipol
Foto: EFE - NASA
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La Luna siempre ha sido parte de mí. Y no, no soy Estados Unidos, China, Japón, India o un país con poder que quiere apoderarse de sus recursos, sino una persona que desde muy pequeña ha admirado la Luna. Esto seguramente le pasa a muchas personas que hacen una pausa para mirar al cielo y asombrarse de vez en cuando con ella. Desde hace unos días, Artemis II, una nueva misión de la NASA que sobrevuela la Luna, después de 57 años, está en boca de todo el mundo. Y no es para menos, ha dejado unas fotos increíbles. Pero, más allá de esa misión que está enfocada en comprobar si en la Luna hay condiciones mínimas para que los humanos vivamos allí por temporadas, querer ir a la Luna muestra un interés geopolítico de fondo: quién la conquista primero.

Hace unos años, cuando escuché sobre la minería espacial, me asombró por lo que significa y por lo que podría representar si no le ponemos límites al deseo de explotar todo a lo que tengamos alcance como especie. En estos días, aprovechando la nueva misión de la NASA, ese tema no ha dejado de rondar en mi cabeza. La Luna y el espacio tienen infinidad de minerales que sirven para seguir desarrollando economías e industrias en el mundo. Entre otras cosas, sirven como materias primas para fabricar aparatos tecnológicos, militares o energéticos. Eso hace que la Luna se vuelva muy atractiva y que no pase desapercibida. En el mundo, entre más poder económico ganan los países, más codicia se les despierta. Y como la Tierra se les quedó pequeña, ¿por qué no conquistar la Luna o el espacio?

Aunque desarrollar la minería espacial de forma comercial podría tomar hasta 200 años, según le contó a Economía para la pipol, Javier Suárez, doctor en geología planetaria y presidente de la Red Latam de Ciencias Planetarias y Exploración Espacial, no cabe duda de que entre más se demore una potencia en desarrollar su carrera espacial, más poder puede perder.

Y uno diría “bueno, pero tampoco hay que ser pesimistas… Para eso existen tratados internacionales como el del espacio ultraterrestre de 1967 que busca que ningún país pueda ser dueño de la Luna y que todos puedan acceder igual a esta”. Pero la verdad, para mí, eso sí que suena a tremenda utopía. Y más en esta época que estamos viviendo en la que vemos en vivo y en directo cómo potencias como Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump, irrespetan el Derecho Internacional Humanitario bombardeando a Irán y amenazando a toda una población civil con que puede desaparecer si él lo quisiera, ¿de verdad creemos que se respetaría el derecho espacial?

Y claro, el irrespeto a las instituciones y leyes internacionales no solo sucede con Estados Unidos, también con Rusia o China, por mencionar el ejemplo de otras potencias. Por eso creo que es difícil garantizar que el derecho espacial se respete, se necesita mucha fe en la humanidad. Pero por lo que se ha visto hasta ahora, se puede decir que quienes llegan al espacio suelen ser potencias que, además de tener el dinero suficiente, quieren más poder y recursos sin importar lo que cueste.

La pregunta es, ¿cuánto es suficiente? Deberíamos poner los pies en la Tierra, literal.

*Valerie Cifuentes es directora creativa y cofundadora de Economía para la pipol.

Por Valerie Cifuentes*

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