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¿Qué tiene que ver la Antigua Roma con Petro y Trump?

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Economía para la pipol
19 de enero de 2026 - 05:05 a. m.
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En la Antigua Roma el “pan y circo” (comida y entretenimiento) era una de las estrategias que se usaban para que la gente no se revelara ante la falta de derechos o corrupción y eso me pone a pensar que, desde entonces, no hemos cambiado mucho.

Hoy el método de distracción masiva ha evolucionado hacia el “ruido y espectáculo” digital, político y económico. Hacia el boom de noticias económicas o políticas que ponen sobre la mesa de qué hablar en las conversaciones del trabajo, en el bus o con amigos. Y ahí entran, por ejemplo, Petro y las noticias que generan una sensación de estabilidad o alivio inmediato en el bolsillo como los recientes titulares sobre el dólar debajo de los $ 3.700 en Colombia, la inflación en 5,1 % o el aumento del salario mínimo a $ 2 millones (tema que ha alegrado a unas personas y preocupado a otras).

Se podría decir que esas noticias económicas son como el “pan” de la Antigua Roma: no atacaban la pobreza estructural de la gente, sino que quitaban “el hambre de hoy” (y no es que estén del todo mal esas noticias). Dan la sensación de que todo está bien hoy, dejando de lado discusiones de fondo como el déficit fiscal del Gobierno (desequilibrio entre gastos e ingresos) y sus mayores niveles de deuda, que pueden impactar el futuro y la economía de los hogares.

Y aunque puede haber muchos otros ejemplos de entretenimiento o “circo”, las constantes noticias sobre Trump con sus aranceles, sus comentarios sobre Groenlandia o su invasión a Venezuela sirven como ejemplo del papel que antiguamente tenían las luchas de gladiadores en Roma: entretener o capturar la atención de la gente hacia temas puntuales, mientras otros más estructurales quedan de lado. Como, por ejemplo, quién y cómo se van a frenar las políticas antimigratorias de Trump que pasan por encima del derecho a la vida, como el caso reciente en Minneapolis, por ejemplo.

Y con todo esto no quiero decir que no podamos ser críticos de otras situaciones más allá de las que acaparan la atención mediática o digital, sino que existe un riesgo de quedarnos atrapados en el “minuto a minuto” de cuanta cosa se dice en las noticias o redes. Por eso, entender que el poder también se vale de entretenimiento y noticias que desvían la atención es crucial para pausar y decidir qué información consumir y a qué le damos nuestra atención.

Algo que está por ahí, que se oculta detrás del ruido de las noticias económicas o políticas recientes es que estamos a pocos meses de las elecciones presidenciales en Colombia y aunque podamos creer que “todavía hay tiempo”, “no me importa” o “dios proveerá”, el tiempo está corriendo y el país nos necesita más activos y críticos frente a las propuestas.

Alerta spoiler: si no le prestamos suficiente atención y nos quedamos en el scrolling del meme político o cifra económica del día, podemos estar firmando una carta en blanco que nos entretiene, como en la Antigua Roma, pero que compromete nuestro futuro y calidad de vida.

* Directora creativa y cofundadora de Economía para la pipol.

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