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Ganadores y perdedores de la puja distributiva

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Eduardo Lora
27 de octubre de 2023 - 02:05 a. m.
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Desde el segundo trimestre de 2021, cuando se disparó la inflación, ha tenido lugar una intensa puja distributiva que solo en los últimos meses ha empezado a ceder. La puja distributiva consiste en que, para defenderse de la inflación, cuando la demanda está disparada, cada quien trata de aumentar los precios de sus productos más rápido que los demás. Como todos los precios no pueden aumentar al mismo ritmo, algunos productores ganan y otros pierden. También los trabajadores se involucran en la puja distributiva buscando que sus salarios no se queden atrás de la inflación. Otro tanto ocurre con los deudores y los acreedores, ya que los primeros salen ganando cuando inesperadamente aumenta la inflación. Y a toda esta puja se suma el Gobierno, que puede utilizar su poder político —como en efecto lo hizo en las reformas tributarias de 2021 y 2022— para gravar más los ingresos de empresas y personas. Veamos entonces quién ha ganado y quién ha perdido en Colombia desde cuando se desató esta puja distributiva.

Por sectores económicos, los grandes ganadores han sido, en su orden, la minería de carbón, la agricultura, las industrias de lácteos, azúcar, madera, café y harinas, y los servicios de energía eléctrica. Los precios relativos de todos estos sectores han aumentado por lo menos un 16 % desde mediados de 2021, lo que quiere decir que sus precios han subido mucho más rápido que los del conjunto de todos los sectores económicos. Cualquier persona que haga mercado es consciente de que esto ha ocurrido, pues está reflejado en los precios al consumidor.

En cambio sería difícil adivinar quiénes han sido los grandes sectores perdedores, porque su impacto en la canasta del consumidor no es tan directo. Se trata de los sectores de telecomunicaciones, las actividades financieras y las actividades inmobiliarias. En estos sectores los precios relativos han caído más del 10 %. La razón es que fueron sorprendidos por el repentino aumento de la inflación. El ejemplo más claro es el de los dueños de inmuebles arrendados a empresas o familias. Como los cánones de arriendo se ajustan cada año, se atrasan con respecto a la inflación cuando esta sube en forma inesperada.

El caso de los ahorradores es parecido. Quienes tenían CDT u otros ahorros a tasas fijas recibieron menos ingresos reales de lo que esperaban. Esto se agravó por la pasmosa lentitud con que el Banco de la República subió la tasa de interés de intervención, que en la práctica determina el rendimiento de los CDT y de muchos otros ahorros: a mediados de 2022, cuando el brote inflacionario ya llevaba más de un año y la inflación superaba el 9 %, la tasa de intervención iba apenas por el 6 %. Mientras que los ahorradores perdieron, quienes estaban endeudados a tasas nominales fijas ganaron. El sector financiero, cuyo oficio es intermediar entre unos y otros, no logró defenderse del todo y, como hemos visto, quedó entre los perdedores. Puesto que además le subieron los impuestos, su participación en los ingresos de toda la economía cayó del 2,3 % en el segundo trimestre de 2021 al 1,8 % en el segundo trimestre de 2022.

Las empresas no financieras habrían salido ganando en la puja distributiva, de no ser porque tuvieron que asumir una carga mucho más pesada de impuestos. Al fin de cuentas, la participación de sus ganancias, netas de impuestos, en los ingresos totales de la economía bajó ligeramente, del 25,7 % al 25 %, según los cálculos muy tentativos que pueden hacerse con la información disponible.

Por cuenta de los mayores impuestos también perdieron los trabajadores asalariados: su participación en el ingreso total bajó del 43,2 % al 39,8 %. Pero esto no quiere decir que a todos los asalariados les haya ido mal: los generosos ajustes del salario mínimo lograron proteger al grupo de trabajadores formales de menores salarios, para quienes no aumentaron los impuestos.

Entonces, ¿quiénes ganaron? Solamente dos grupos: los negocios informales, cuyos ingresos son una mezcla de remuneraciones laborales y ganancias que paga muy pocos impuestos, y, por supuesto, el Gobierno. La participación del ingreso después de impuestos de los negocios informales aumentó, según mis propios cálculos, del 20,2 % al 21,6 % del ingreso total de la economía. Después de todas las cuentas, el Gobierno fue el gran ganador: la tajada del ingreso de todas las empresas y personas transferida al Gobierno a través de impuestos directos se elevó del 8,7 al 11,8 %. Con razón, la puja distributiva se está reorientando ahora a beneficiarse de los recursos fiscales, especialmente a través de transferencias (que no están incluidas en estos cálculos).

Sin embargo, a pesar de todos estos cambios en los precios relativos y en las participaciones de distintos tipos de ingreso, no parece haber cambiado gran cosa la concentración del ingreso después de impuestos y transferencias. De hecho, según el DANE, el Gini del ingreso per cápita de los hogares pasó de 56,3 en 2021 a 55,6 en 2022. Pero es casi seguro que la puja distributiva no ha terminado, sobre todo porque el Gobierno está azuzándola, debilitando e intentando quebrar empresas privadas de algunos sectores.

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DANIEL(93244)27 de octubre de 2023 - 11:17 p. m.
Pues me parece que si los informales son uno de los sectores ganadores, el gobierno está haciendo su tarea. De otra parte, me parece tendenciosa la afirmación, basada an este análisis, de que el gobierno está tratando de quebrar algunas empresas privadas. Debería usted inscribirse a los olímpicos en salto triple, como lo hizo aquí
Ramiro(3481)27 de octubre de 2023 - 10:44 p. m.
Malo y algo mentiroso el escrito.
Atenas(06773)27 de octubre de 2023 - 02:42 p. m.
Esta, de Lora, una de las tantas interpretaciones q’ hay pa explicar el caos económico q’ es el país hoy, en trance de estancamiento. Abordar el estudio de la etiología en esta materia se pierde en el marasmo de cosas q’ se han venido acumulando desde el 2010, primer período del tartufo Santos, y se acentuó de flagrante manera al montarnos en este Titanic del Caronte Petro. Permitan todos los dioses q’ este 29/10, con las lecciones, logremos revertir el curso de colisión q’ llevamos.
Manuel(9808)27 de octubre de 2023 - 12:16 p. m.
El cuento de nunca acabar, pero da para llenar espacios y hacer bulla. Pero jamás a estos bochincheros se les ocurre publicar que, de esta carrera en bicicleta estática el único que va quedando arrasado es el medio ambiente del que forma parte las multitudes ignorantes y ovejunas que, siguen esperando maná del cielo, ya que a la larga lo que les espera es como mínimo, la cárcel para calmar el hambre, si no es directamente bala venteada y garrote.
William(41808)27 de octubre de 2023 - 12:04 p. m.
El gobierno fue el gran ganador. Es decir el Estado. O sea todos los ciudadanos (seguimos desconociendo esto por culpa del mismo régimen feudalconservador que por mera inercia aún roba al Erario público).
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