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En las últimas columnas se muestra que el ahorro se encuentra por debajo de la inversión. Para superar esta situación se requiere aumentar el ahorro con la devaluación drástica del tipo de cambio y la reducción del déficit fiscal y en cuenta corriente.
Como no se siguió la prescripción, el tipo de cambio se revaluó, y se entró en un estado de caída de la tasa de ahorro y reducción del crecimiento económico, que se refuerzan y tienden al colapso.
Los hechos se encargaron de confirmar que las soluciones que bajan el ahorro son ineficientes e insostenibles.
La mejor solución no proviene del mercado, y mucho menos de las líneas de crédito del FMI. No hay otro camino que la intervención en el mercado cambiario o monetario para devaluar la moneda y elevar la tasa de ahorro, y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente de la balanza comercial. Como no se siguió la prescripción, la tasa de ahorro desciende 40 % con relación a la tendencia histórica y el tipo de cambió se revalúa a razón de 11 % anual en términos reales. Se configuró un círculo vicioso en que la tasa de ahorro y el crecimiento económico decaen y se refuerzan.
El ahorro doméstico (incluyendo privado y público) se ha reducido en los últimos años. La relación con el producto bajó en promedio de 20% en 2004-14, a 16% en 2015-19 y 12% en 2020 - 24. En 2023 la relación fue 11,7% y en 2024 de 12,1%. Como se evidencia luego de la pandemia, el ahorro disminuye 40% con respecto a la tendencia histórica.
La economía pasó de un estado de economía de demanda, ahorro mayor que la inversión, a una economía de oferta, ahorro menor que la inversión. En lugar de enfrentar la realidad con la devaluación de la moneda y la elevación del ahorro, se pretendió hacerlo con la disminución del ahorro que dejó la economía a la deriva. Lo que se requería era un modelo que devaluara la moneda y elevara la tasa de ahorro.
El mercado conduce a un estado de ahorro menor que la inversión, y deja el sistema a la deriva. Las soluciones que pretenden sostener el ahorro por debajo de la inversión son insostenibles. Lo que se requiere son soluciones que sostengan el ahorro por encima de la inversión mediante la intervención en el mercado monetario y cambiario, como he recomendado insistentemente en libros, artículos y columnas periodísticas. Se necesitan soluciones o modelos que sostengan el ahorro por encima de la inversión, como serían la devaluación drástica de la moneda y la reducción del déficit fiscal y en cuenta corriente de la balanza comercial.
La verdad es que el país pasó de una economía de demanda a una economía de oferta y no tomó las precauciones para ajustarse a la nueva realidad. En lugar de aumentar la devaluación y el ahorro para ajustarse a la nueva realidad, se hizo lo contrario. La economía quedó
abocada a la reducción de la tasa de ahorro y la ampliación del déficit fiscal y en cuenta corriente que deprimen el crecimiento económico y la dejan a la deriva. Como lo confirman los hechos de economía positiva, lo que se requería es un modelo que devaluara la moneda, elevara la tasa de ahorro y redujera el déficit fiscal y en cuenta corriente, como lo consiguieron en el pasado los Tigres Asiáticos. Las soluciones que deprimen el ahorro son ineficientes e insostenibles.
