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Cambio inevitable en el modelo económico

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Eduardo Sarmiento
20 de noviembre de 2022 - 05:00 a. m.
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Desde hace dos años he venido señalando que la economía está expuesta a serias deficiencias estructurales que impiden su funcionamiento adecuado. Por razones que fueron agravadas por la cuarentena y por las políticas para enfrentarla, en particular la política fiscal de ampliación del gasto público, la economía se vio abocada a una severa reducción de la tasa de ahorro que la precipitó en el estado de oferta. La producción crece por debajo de la demanda, la inflación se dispara, la producción decae, el déficit en cuenta corriente se sale de cauce y la tasa de cambio se devalúa.

El Banco de la República, y el Gobierno en general, han buscado remedio en la elevación de la tasa de interés de referencia y de la tasa de interés de los títulos TES a cargo del presupuesto nacional. Lo cierto es que la tasa de ahorro declina y la diferencia entre la producción y la demanda se amplía. La producción medida en términos de crecimiento desciende rápidamente. El producto nacional crecerá en el presente año por debajo del 4 % y en el próximo año descenderá.

La política del Banco de la República ha resultado ineficaz. Los TES salen del país y aumentan el déficit en cuenta corriente y contribuyen a la devaluación de la moneda. Se configura un estado de inflación inercial que se refuerza. La inflación induce la elevación del dólar y viceversa.

La devaluación de la moneda y el deterioro de la actividad de la economía son la consecuencia de una economía de oferta. Todas las proyecciones oficiales de que la economía crecería 7,5 % en el presente año fracasaron. El producto nacional crecerá muy por debajo.

En economías en desequilibrio el crecimiento económico es la consecuencia de una organización que aumenta la producción por debajo de la demanda. No es cierto que el comportamiento provenga del exterior. Es la consecuencia del modelo económico que eleva la tasa de interés y no actúa para detener la monumental devaluación de la moneda. Se configuró un montaje de devaluación y alzas generalizadas de las tasas de interés que se llevan por delante la economía.

En varias ocasiones señalé que la economía funciona dentro de un estado de desequilibrio que solo se puede controlar con un modelo que eleve la tasa de ahorro y reduzca la tasa de interés mediante reformas monetarias y comerciales. En la práctica implica aumentar el crédito y la base monetaria por encima del producto e intervenir el sistema cambiario para revaluar la moneda en forma directa.

La economía en desequilibrio se intenta enfrentar con un modelo basado en las directrices de mercado, como el alza de la tasa de interés y la modalidad de cambio flexible. En su lugar, se necesita que el Banco de la República intervenga el mercado cambiario para revaluar en forma directa la tasa de cambio. Se requiere un modelo que baje la tasa de interés y eleve la tasa de ahorro.

En fin, la economía enfrenta elevadas tasas de interés, tasas de ahorro decrecientes y devaluación del dólar, que no son sostenibles. La solución inmediata es bajar la tasa de interés e intervenir el mercado cambiario para revaluar en forma directa la moneda. Adicionalmente, convendría ampliar la base monetaria por encima del producto nacional.

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