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El desequilibrio entre la oferta y la demanda

27 de septiembre de 2026 - 12:00 a. m.

Estamos ante un error repetido en las economías occidentales. Se tiene un estado de desequilibrio de oferta menor que la demanda. Como la demanda no crea su propia oferta, la oferta no puede sostenerse por encima de la demanda. El ahorro no puede sostenerse por encima de la inversión. Se requiere la presencia del Estado para colocar la oferta por encima la demanda, el ahorro por encima de la inversión, como serían la baja de la tasa de interés real de referencia y los TES y la devaluación de la moneda.

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Como no se hace, la tasa de interés real de referencia y de los TES suben y la revaluación de la moneda aumenta. Se entra en un estado en que la revaluación baja la tasa de ahorro, y la baja de la tasa de ahorro acentúa la revaluación.

La solución no proviene del mercado, sino de la abierta intervención bajando la tasa de interés y devaluando la moneda en forma drástica.

La descripción se puede simplificar y concretarse en términos comprensibles. Estamos en una economía de oferta menor que la demanda, ahorro menor que la inversión, y se pretende superar con un modelo de oferta, inversión mayor que el ahorro.

La solución no resulta de las teorías dominantes de libre mercado, sino de la observación de los hechos, como ocurrió con los Tigres Asiáticos, que bajaron la tasa de interés real e

intervinieron en el mercado cambiario para devaluar la moneda y elevar el ahorro, y más redujeron el déficit fiscal.

La oferta agregada está por debajo de la demanda agregada, ahorro menor que la inversión, y se pretende superar con un modelo keynesiano de demanda que reduce el ahorro y aumenta la inversión, cuando se requiere un modelo de oferta que eleve el ahorro.

En términos simples. Estamos en una economía en desequilibrio, oferta menor que la demanda, ahorro menor que la inversión, y se pretende superar con un modelo de oferta, oferta menor que la demanda, ahorro menor que la inversión, cuando lo que se requiere es un modelo de ahorro mayor que la inversión. Contrario a la economía keynesiana de demanda, de inversión mayor que el ahorro.

Se incurrió en un error de diagnóstico. Se dio por cierto la ortodoxia que presume que las economías están en un estado de equilibrio en que las ofertas y las demandas se igualan en todos los mercados, la oferta agregada es igual a la demanda agregada. Lo que se tiene es un mundo en que las ofertas y las demandas no se igualan en todos los mercados, y la oferta agregada es menor que la demanda agregada. La igualdad entre la oferta y la demanda agregada solo se alcanza con la intervención del Estado que eleve el ahorro, como sería la reducción de la tasa de interés y la intervención en el mercado monetario y cambiario para devaluar la moneda en forma drástica.

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La oferta agregada está por debajo de la demanda agregada, ahorro menor que la inversión, y se pretende superar con un modelo que sube la tasa de interés, revalúa la moneda, y reduce

el ahorro y el crecimiento económico. Lo se requiere es un modelo que baje la tasa de interés, devalúe la moneda y eleve el ahorro y el crecimiento económico.

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La demanda no crea su propia oferta. Se requiere la presencia del Estado para aumentar el ahorro. Como sería la reducción de la tasa de interés y la intervención en el mercado monetario y cambiario para devaluar la moneda en forma drástica y elevar el ahorro.

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