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El país no tiene modelo que eleve el ahorro, empleo, producción y baje la inflación

Eduardo Sarmiento
07 de julio de 2024 - 05:00 a. m.

En oportunidades anteriores insistí en que el país no tenía un modelo adecuado para enfrentar el estado actual de estancamiento con inflación. Los modelos dominantes están orientados a bajar la inflación con la contracción de la producción. Lo que se requiere es un modelo que baje la inflación y amplíe la producción, y no es otra cosa que la intervención para sostener el ahorro por encima de la inversión y en contra del mercado.

El ajuste de mercado sube la tasa de interés, revalúa el tipo de cambio y baja la tasa de ahorro. Luego, a la baja de la tasa de ahorro deprime la producción, y esta reduce la tasa de ahorro. Se configura un círculo vicioso en que el ingreso nacional y la tasa de ahorro declinan, y se refuerzan.

El mercado tiende a bajar el ahorro. Lo que se requiere es un modelo que eleve el ahorro en contravía del mercado, bajando la tasa de interés real y devaluando la moneda.

Como lo señalo en el último libro “Desequilibrio, equidad y prosperidad”, estamos en una economía en desequilibrio, la oferta es menor que la demanda, que solo se puede normalizar con un modelo en desequilibrio, como es bajar la tasa de interés, devaluar la moneda y elevar la tasa de ahorro. Luego, el alza de la tasa de ahorro eleva el crecimiento económico, y este eleva la tasa de ahorro.

Se configura un estado en que la ampliación de la tasa de ahorro impulsa el empleo, y en conjunto, incrementan el crecimiento económico.

Nada de esto ocurre actualmente en Colombia. La tasa de ahorro y el empleo declinan, y en conjunto dan lugar a un crecimiento del producto muy inferior a la tendencia histórica. En fin, no hay más camino que un modelo que eleve la tasa de ahorro con la baja de la tasa de interés y la devaluación de la moneda.

La economía está en una profunda crisis por la caída de la tasa de ahorro que viene de atrás por diversos factores. Las formulaciones de mercado deterioran la economía a todos los niveles. El crecimiento del ahorro, el producto y el empleo se deterioran. Los tres crecen a tasas negativas. La solución se buscó con el modelo que sube la tasa de interés real, revalúa el tipo de cambio y baja la tasa de ahorro. Se configuró un estado de reducción de la tasa de ahorro, el empleo y el producto nacional, que se refuerzan. Se configuró el modelo de reducción de la inflación con deterioro de la producción y baja de la inversión. Lo que se requería era una política de reducción de la inflación con la expansión de la producción y el alza de la inversión.

Como se dijo en la anterior columna estamos montados en un modelo que contrae la producción y sostiene la inflación. Estamos ante un modelo que baja la inflación a cambio de la compresión de la producción. Lo que se requiere es un modelo que mejore la producción y reduzca la inflación.

Estamos montados en un modelo que pretende reducir la inflación comprimiendo la producción y el empleo. Lo que se requiere es un modelo que baje la inflación y aumente la producción y el empleo.

En fin, estamos ante un modelo económico que pretende normalizar la economía aumentando la producción solo con el empleo, en contradicción con la evidencia de un siglo que muestra que el crecimiento del producto está altamente relacionado con la tasa de ahorro y el empleo. En su lugar, se opera con la falsa creencia de que el capital y el empleo no tienen efecto sobre la producción.

En la última columna sostuve que el país está montado en el modelo que baja la inflación, reduce el ahorro y contrae la producción. Los hechos se han encargado de confirmar que las soluciones que deprimen el ahorro son ineficientes, inequitativas e insostenibles. El país no tiene el modelo, y menos en el consenso, que eleve el ahorro, amplíe la producción y el empleo y baje la inflación. Por el contrario, está asediado por un sistema que sube la tasa de interés real, revalúa la moneda y baja la tasa de ahorro.

 

Guillermo(10826)07 de julio de 2024 - 05:45 p. m.
Explícame el que vive en la Casa en el aire si quien decide esos asuntos ya no es la Junta del Banco de la República, integrada exclusivamente por uniandinos, o el Presidente. ¿bajar la tasa de interés, devaluar la moneda y elevar la tasa de ahorro? Así podré dar por cierto que se critica a quien se debe y no vuelve víctima a otro servidor.
Atenas(06773)07 de julio de 2024 - 02:44 p. m.
Hasta la saciedad, el maestro Sarmiento, hubo anticipado este desastre económico q' hay hoy en el país, y cómo no habría de ser así si la única bandera del circo del sofista fue la del promesero q' no tiene con qué y tampoco se aplica a conseguirla. Ante la trascendencia de columnas de este tenor, todas las demás se han de rendir por inanes e inoportunas puesto q' es preciso tener de 1° un aparato económico firme y consistente. El país está en la olla. Atenas.
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