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15 Aug 2022 - 5:30 a. m.

El proyecto de reforma tributaria

El proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno corresponde a la propuesta de la campaña de Petro de elevar los ingresos de quienes tienen menos. El dispositivo tiene serios efectos sobre el funcionamiento general de la economía que es importante precisar y contrarrestar. Ciertamente, el proyecto contribuye a reducir las diferencias de ingresos, pero a largo plazo tiene efectos secundarios que deben advertirse y compensarse.

En el contexto global de libre mercado la elevación de las tarifas tributarias ocasiona la reducción de los ingresos laborales y de los rendimientos empresariales, que significa una baja considerable de la tasa de ahorro y, en consecuencia, debe evitarse con reformas o conciliaciones monetarias y comerciales.

La economía se encuentra en un estado de ahorro faltante que la precipitó a una economía de oferta. La producción crece por debajo de la demanda y genera toda clase de efectos destructivos. Lo grave es que la reducción de la tasa de ahorro amplía el desajuste y conduce a un estado de estancamiento con inflación. La eventualidad puede evitarse con un nuevo modelo que eleve el ahorro mediante severas reformas monetarias y comerciales.

A estas alturas se desconocen los programas sociales que se emprenderán con los nuevos recursos y las presiones de gasto de los congresistas para apoyar el proyecto. Como de costumbre, la aprobación de las reformas se condiciona a mayores gastos presupuestales de los congresistas para las regiones; el impacto final de la tributaria dependerá en buena medida de los detalles de las realizaciones que a estas alturas se desconocen.

Las economías de oferta y demanda son el simple reconocimiento de que ellas operan con deficiencias, distorsiones e inelasticidades que impiden que las ofertas y demandas se igualen en todos los mercados. Cuando la demanda es menor que la producción se configuran economías de demanda y cuando la producción es menor que la demanda se constituyen economías de oferta. El mercado no garantiza que las ofertas sean iguales a la demanda. En unas épocas se opera como economía de demanda y en otras como de oferta. En general se observa que los países tienen mayor capacidad institucional para sostener las economías de demanda que las de oferta.

La reforma tributaria avanzó con respecto a las anteriores al establecer en forma concreta el propósito distributivo de reducir las diferencias de ingresos. Sin embargo, ocasiona una reducción del ahorro que no se corrige dentro del modelo imperante de mercado. El sistema está expuesto a un fuerte choque sobre la producción y el empleo que termina en estancamiento con inflación. La solución es un modelo que eleve el ahorro mediante reformas monetarias que amplíen el ahorro interno y reformas comerciales y sectoriales que incrementen la productividad y reduzcan el déficit en cuenta corriente.

La economía está abocada a una reducción de la tasa de ahorro que impide el buen funcionamiento del sistema en términos del crecimiento del producto nacional y la distribución del ingreso. El impasse se puede superar con el modelo que he presentado en forma reiterada.

En el pasado las deficiencias de ahorro se resolvían con represión salarial y monetaria, que deterioraban la distribución del ingreso. Ahora, ante la necesidad de avanzar rápidamente hacia una sociedad más equitativa, se plantea hacerlo con un modelo económico de transformaciones estructurales.

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