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En las últimas columnas reiteré que la economía está en un estado de desequilibrio en donde el ahorro y la inversión declinan con la tasa de interés. Había que bajar la tasa de interés de referencia y de los títulos TES para aumentar el ahorro y la inversión, y lo que se hizo fue subir la tasa de interés. El ahorro y la inversión se vinieron para abajo.
Lo que se tiene es el alza de la tasa de interés, que baja tanto el ahorro como la inversión, y conduce al colapso. No hay otro camino que intervenir el mercado en forma drástica para devaluar la moneda y elevar el ahorro, y reducir el déficit fiscal.
La solución no es el modelo keynesiano de demanda que aumenta el déficit fiscal y reduce el ahorro, sino el modelo de oferta que baja el déficit fiscal y sube el ahorro.
La tasa de ahorro en Colombia en 2025 fue 11%. La tasa de ahorro hace 10 años era de 20% y fue declinando a partir de 2015 hasta ahora. Mientras la tasa de ahorro no aumente no se tienen perspectivas de recuperar la senda de crecimiento.
Se quebró la igualdad entre la oferta agregada y la demanda agregada. El crecimiento económico determinado por el ahorro y el empleo formal es inferior al reportado por el DANE, que es calculado por el lado de la demanda. La sobreestimación del producto induce ingresos fiscales insuficientes, aumentos de las importaciones y sobreajustes del salario mínimo que aumentan el déficit fiscal y en cuenta corriente.
Se entró en un estado en que la revaluación de la moneda baja la tasa de ahorro y el crecimiento económico, y la baja de la tasa de ahorro y el crecimiento económico revalúa la moneda.
No hay otro camino que la intervención del Gobierno en el mercado cambiario o monetario para devaluar la moneda en forma drástica y convertir el alza de la tasa de interés y la revaluación de la moneda, que bajan el ahorro y el crecimiento económico, en baja de la tasa de interés y devaluación de la moneda que elevan el ahorro y el crecimiento económico.
Como no se hace, la tasa de interés sube, la moneda se revalúa y la tasa de ahorro y el crecimiento económico decaen y se refuerzan. La economía queda a la deriva.
Los hechos se han encargado de confirmar que las soluciones que bajan el ahorro son ineficientes, inequitativas e insostenibles. La solución no está en el mercado y el alza de la tasa de interés que tiende a reducir el ahorro, sino en la presencia del Estado que baje la tasa de interés, devalúe la moneda y reduzca el déficit fiscal.
La solución no es el modelo keynesiano de demanda que aumenta el déficit fiscal y reduce el ahorro, sino el modelo de oferta que baja el déficit fiscal y sube el ahorro.
El Gobierno anunció que adquiriría dólares en el mercado para sostener el precio. Sin embargo, en la última semana persiste la fuerte caída en la cotización del dólar. Se entró en un estado en que la revaluación baja la tasa de ahorro y la baja del ahorro acentúa la
revaluación. No hay otro camino que bajar la tasa de interés y devaluar la moneda en forma drástica para elevar el ahorro.
