Los resultados de las elecciones del plebiscito de Chile resultaron sorprendentes. Luego que el Gobierno logrará una amplia votación en la elección presidencial y en los primeros sondeos del plebiscito, la población se manifestó en contra de la modificación concreta de la constitución. En cierta forma la opinión manifestó que no quiere o no les interesa cambiar la constitución, sino el modelo económico que deteriora la distribución del ingreso y sostiene la pobreza.
Los modelos de Chile y Colombia se caracterizan por el bajo ahorro proveniente de la fuerte represión monetaria y el cuantioso déficit en cuenta corriente. Los dos elementos aparecen como las principales causas del retroceso de la distribución del ingreso. Se configuró una estructura de bajo salario y deterioro de la distribución del ingreso. Es el típico modelo de crecimiento con deterioro en la distribución del ingreso.
Tanto Colombia como Chile pretenden salir de la economía de oferta con un modelo que reduce el ahorro privado por la vía de la compresión de la oferta de dinero y el desborde del déficit en cuenta corriente. Las economías quedan abocadas a una fuerte reducción de la producción con respecto a la demanda que precipita la economía en un estado de estancamiento e inflación creciente. En cierta manera se pretende superar las crisis con el modelo de fuerzas convergentes del mercado que no opera en desequilibrio. Las economías quedan expuesta a una reducción del ahorro y de la inversión que acentúa el estancamiento con inflación.
La economía está en un estado de desequilibrio que opera en forma muy distinta al modelo tradicional basado en las directrices de la teoría clásica de equilibrio. La solución es un modelo que eleve el ahorro mediante la reducción en el exceso de demanda de dinero y la disminución del déficit en cuenta corriente.
Chile y Colombia desde hace varias décadas están asediados por el modelo de bajo ahorro interno, represión monetaria y un cuantioso déficit en cuenta corriente. Los dos países están comprometidos en reformas para mejorar la distribución del ingreso que son interferidas por el modelo predominante de libre mercado. Los esfuerzos de Chile para cambiar la constitución y de Colombia para elevar la tributación de los sectores más pudientes se tornan inefectivas, incluso contrarias al propósito buscado. Mientras las economías operen con bajo ahorro interno y cuantiosos déficits en cuenta corriente, el sistema funciona inadecuadamente, y tiene la manifestación más clara en el retroceso del crecimiento y la distribución del ingreso.
La verdad es que la constitución de Chile y también la de Colombia están basadas en concepciones de economía de mercado que fueron la norma del siglo XX y se consolidaron con la globalización Se considera que las economías tienden a estados ideales de mercado donde la oferta y la demanda agregadas se igualan. No es cierto. Las economías operan en estados de desequilibrio. La producción es inferior a la demanda. Chile y Colombia desde hace varias décadas están comprometidos en un marco de bajo ahorro interno, represión monetaria y cuantioso déficit en cuenta corriente, y mientras persista el sistema funciona mal y se agrava el retroceso del crecimiento y la distribución del ingreso. La salida de la economía de oferta solo se puede lograr por medio de un cambio de modelo que eleve el ahorro interno, y alivie la represión monetaria y reduzca el déficit en cuenta corriente.