En la última columna señalé que no estamos en una economía de demanda en donde el crecimiento económico se consigue aumentando el déficit fiscal y reduciendo el ahorro. Estamos en una economía de oferta en donde el crecimiento se consigue con un modelo que baja la tasa de interés, devalúa la moneda, aumenta el ahorro, y reduce el déficit fiscal y en cuenta corriente.
En contraste, Colombia ha estado montada en un modelo de libre mercado que eleva la tasa de interés, revalúa la moneda y reduce el ahorro, y amplía el déficit fiscal y en cuenta corriente, y conduce al colapso.
La solución de economía positiva es un modelo de intervención del Estado basado en la observación de los hechos, y no en las teorías convencionales de mercado, que baja la tasa de interés, devalúa la moneda, aumenta el ahorro, y reduce el déficit fiscal y en cuenta corriente.
Los asiáticos encontraron la solución en un modelo de intervención del Estado que baja la tasa de interés, y devalúa la moneda con la política comercial y con la reducción del déficit fiscal y en cuenta corriente.
El modelo vigente de elevación de la tasa de interés, revaluación de la moneda y ampliación del déficit fiscal y en cuenta corriente conduce al colapso
La solución de economía positiva dictada por la observación de los hechos, y no por las teorías dominantes de mercado, es el modelo de intervención del Estado. Como no se hace, la tasa de interés sube, la moneda se revalúa, y el ahorro y el crecimiento económico descienden y se refuerzan.
No hay otro camino que el modelo de intervención en el mercado cambiario, monetario y fiscal para bajar la tasa de interés, devaluar la moneda en forma drástica, elevar el ahorro, y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente. Nada nuevo. Es lo que hicieron los Tigres Asiáticos durante cuarenta años.
Los hechos se encargaron de confirmar que no es posible sostener el ahorro por debajo de la inversión, la oferta por debajo de la demanda, como se enseña en el primer curso de economía aplicada. Las soluciones que bajan el ahorro son ineficientes, inequitativas e insostenibles. Es indispensable mantener el ahorro al nivel de la inversión.
Los países que más crecen son los que más intervienen en la economía para elevar la tasa de ahorro. No estamos en una economía keynesiana de demanda en donde el crecimiento económico se consigue aumentando el déficit fiscal y reduciendo el ahorro. Estamos en una economía de oferta en donde el crecimiento económico se consigue con un modelo que baja la tasa de interés, devalúa la moneda en forma drástica, aumenta el ahorro, y reduce el déficit fiscal y en cuenta corriente.