21 Nov 2021 - 3:00 p. m.

Producción y empleo en el tercer trimestre

De tiempo atrás el país opera en un estado de economía de oferta en que el aumento aparente de la producción no tiene una correspondencia en el empleo. Se configura un estado de alto crecimiento aparente con deterioro en la distribución del ingreso. Al parecer, se configuró una economía en dónde el aumento del déficit fiscal aumenta las importaciones y no afecta el valor agregado nacional y el empleo.

La información oficial reportada para el tercer trimestre da lugar a un incremento de 4 % con respecto al trimestre anterior y de 10 % en lo corrido del año. En contraste, se encuentra que en lo corrido del año el empleo se incrementa en solo 2 % y el consumo de energía en 5 %. Se configuró una economía de oferta dónde la ampliación de la demanda se realiza en importaciones y no afecta el empleo.

La falla generalizada estuvo en que la reducción de la tasa de ahorro mundial se intentó contrarrestar con un aumento del déficit fiscal. La economía mundial se acercó a la economía de oferta, varios países entraron en ese estado, y en especial las economías de menor desarrollo porque son más insensibles a la tasa de interés. Lo cierto es que se configuraron estados de exceso de demanda sobre la oferta con los bien conocidos ajustes destructivos.

En Colombia por el temor a la inflación las autoridades económicas procedieron a bajar los aranceles y facilitar la entrada de importaciones que desplazaron el valor agregado nacional y el empleo. En septiembre aumentaron 65 % con respecto del mismo mes del año anterior. El sistema entró a operar en un estado de demanda superior a la producción nacional que dio lugar al disparo del déficit en cuenta corriente registrado y no registrado, y tiene como consecuencia, o sinónimo, la reducción del empleo.

No menos diciente es la información sectorial. La baja de aranceles y la entrada de importaciones ha incrementado considerablemente los márgenes del comercio y la industria a cambio del reemplazo del empleo directo por importaciones. La operación eleva los márgenes de ganancia y reduce los ingresos del trabajo. El aumento de la demanda no da lugar a un aumento efectivo de la producción y del empleo, y es claramente inequitativo. No afecta el valor agregado nacional ni el empleo. En su lugar, ocasiona un aumento artificial en la producción por la vía de las importaciones.

Nada nuevo. La economía colombiana entró en un estado franco de economía de oferta. Cómo se advirtió de tiempo atrás, en esas condiciones el aumento de la demanda no afecta el valor agregado y el empleo. La producción es menor que la demanda. Las economías quedan expuestas a estados de desempleo e inflación o ambos. Se modifica la curva de Phillips que se observa en las economías de demanda, en dónde la inflación y el empleo evolucionan en la misma dirección.

La regularización de la economía no es posible por la vía del mercado que tiende a deteriorar el salario, los ingresos del trabajo y la distribución del ingreso, y no afecta mayormente el ahorro. Se configuraría el modelo inequitativo que en varios de mis libros se muestra que no es sostenible. En algún momento se torna en contra del crecimiento.

La principal causa del conflicto entre el crecimiento y la equidad es el bajo ahorro. La solución solo se puede lograr con el modelo que eleve el ahorro con reformas a las pensiones y la salud y gravámenes a los capitales ociosos, modifique la composición comercial hacía actividades de mayor productividad del trabajo y reduzca el déficit fiscal. El sistema retornaría a la economía de demanda, y estaría en condiciones de crecer por encima de la tendencia, aumentar el empleo, y lo más importante, mejorar rápidamente la distribución del ingreso.

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