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Retroceso de la distribución del ingreso

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Eduardo Sarmiento
07 de noviembre de 2021 - 05:00 a. m.
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En días pasados se divulgó la información del coeficiente de Gini de la distribución del ingreso de 55 países recopilada por el Banco Mundial. Colombia aparece como el segundo país más inequitativo del grupo. El análisis de los expertos del Banco Mundial está fundamentado en apreciaciones generalistas de libros de texto que suponen que la distribución del ingreso es determinada por los mismos factores de menor grado, independientemente de las condiciones fundamentales de los países.

En mi último libro, Teorías del crecimiento y la distribución para una nueva era, se muestra que la distribución del ingreso es determinada por las características y organizaciones de los países. En Colombia la principal causa es el modelo económico de libre mercado. Desde la década de 1980 el país está comprometido con un modelo económico que propicia el crecimiento a cambio de la equidad. En la práctica adquiere la forma de deficiencias y distorsiones a todos los niveles, que colocan el salario por debajo de la productividad, incrementan los ingresos del capital con respecto al producto nacional y elevan el desempleo.

El comportamiento se vio agravado en 1991 por la apertura comercial y luego por los TLC, en 1993 por la reforma al sistema pensional y la salud, y en 2021 por el coronavirus y el cuantioso déficit fiscal para contrarrestarlo y el disparo del déficit en cuenta corriente. El sistema pasó a operar dentro del típico modelo de equilibrio inequitativo. El empleo disminuye en relación con la producción, los ingresos laborales descienden, el déficit de la balanza de pagos se amplía y la distribución del ingreso se deteriora aceleradamente.

En el desconcierto del Gobierno actual procedió a ampliar el gasto público y aumentar el déficit fiscal. La economía opera dentro de un estancamiento de oferta en que el empleo disminuye con respecto a la producción y el coeficiente de Gini aumenta rápidamente. En cierta forma, se ha regresado a las economías del siglo XIX, cuando el producto se desplomaba súbitamente y luego se mantenía estancado durante largos períodos.

La peor opción es continuar con la ampliación del déficit fiscal para compensar el retroceso de los ingresos y el empleo. En algún momento se entraría en un estado generalizado de incumplimiento de los balances económicos básicos, que dejaría la economía a la deriva. Lo que se plantea es la modificación drástica del modelo de libre mercado, el cual se lleva por delante el ahorro, la balanza de pagos, el empleo y la distribución del ingreso. En la práctica se podría realizar con el modelo de reformas estructurales que eleven el ahorro y la productividad del trabajo y coloquen el salario por encima. Hay que modificar la composición comercial y sectorial, la coordinación fiscal, monetaria y financiera, el reparto de las rentas sociales y el atraso salarial.

Las soluciones no puedan venir de organismos que desconocen la historia de Colombia y América Latina y operan con concepciones generalistas que se aplican sin distinción en todos los lugares. El país llegó al estado actual siguiendo las directrices de las instituciones internacionales de crédito y las firmas calificadoras de riesgo. Es necesario avanzar en concepciones teóricas que reconozcan la historia y los desequilibrios de Colombia y América Latina, a tiempo que mejoren los procedimientos de aplicación y seguimiento.

En varios foros he planteado la necesidad de un debate abierto sobre la responsabilidad del modelo aplicado desde 1980 por los diferentes gobiernos sobre los resultados de la distribución del ingreso y la forma de rectificarlo. No es posible encender una vela cuando no se reconoce que está apagada.

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Fabio(32047)10 de noviembre de 2021 - 12:16 p. m.
Lo más paradójico del artículo en mi Concepto es que hablando de política y candidatos, el único que menciona estos temas y de esta forma es Gustavo Petro porque los demás sólo alaban el establecimiento y sus politicas neoliberales.
ERWIN(18151)08 de noviembre de 2021 - 12:57 a. m.
somos un platanal ..y hemos tenido una partida de corruptos en el poder ..el pueblo y el bien comun les importa un carajo ..ahi tienen a gaviria ..riquisimo con su plata en paraisos fiscales ..de donde saco tanta plata ..pues robando ..somosun platanal ..
ivan(61212)07 de noviembre de 2021 - 08:09 p. m.
las columnas de Eduardo Sarmiento Palacio son unas excelentes clases de economia que a nuestra clase dirigente no le interesa o no tienen capacidad mental para aplicarlas, la corrupcion no los deja pensar en nada distinto a desfalcar
WILSON(19257)07 de noviembre de 2021 - 05:19 p. m.
Colombia es un desastre. Social, económico, político, ambiental, ético, moral, de valores todos. Así lo indica este columnista magnífico, que denuncia el atrabiliario modelo impuesto desde Washington hace más de 40 años, profundizado con el oprobioso modelo neoliberal aperturista gavirista, 10 años después. Un país al desaire. Así es.
Atenas(06773)07 de noviembre de 2021 - 02:37 p. m.
Interesante planteo q' muestra q' esto es agua sucia q' viene de muy atrás. Cuando uno hace emprendimiento siente en carne viva cómo las erráticas políticas económicas-los subsidios en el extranja, los tratados inequitativos, la falta de fomento..- lo ponen en la cuerda floja con su inmediato impacto en la oferta y condiciones de empleo. Y pa mayor desgracia llegó la Pandemia. E iliquidos.
  • José(64187)07 de noviembre de 2021 - 06:02 p. m.
    Peor aún, este Sr. "Apenas" registra un enorme déficit, pero neuronal...
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