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Se agrava el estancamiento

Eduardo Sarmiento

13 de agosto de 2023 - 12:00 a. m.

Como lo recordé en la última columna, la economía opera en un estado de desequilibrio de ahorro faltante que viene de atrás, por factores de diversa naturaleza, y tiene su manifestación más clara en la caída sistemática de la tasa de ahorro. La tasa de interés sube, la tasa de ahorro desciende y el tipo de cambio se revalúa. Los hechos factuales revelan que la tasa de cambio se revalúa y la tasa de ahorro decae, y sugieren, por el contrario, bajar la tasa de interés y devaluar la moneda en forma directa. En otras palabras, se requiere un modelo de desequilibrio que baje la tasa de interés y devalúe la moneda en forma directa. En su lugar, se tiene un modelo de equilibrio que eleva la tasa de interés, revalúa la tasa de cambio y sostiene la modalidad de cambio flexible.

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En fin, las deficiencias de ahorro generan estados de desequilibrio que son agravados por los ajustes basados en el mercado, como subir las tasas de interés y sostener el cambio flexible. Lo que se requiere son modelos de desequilibrio que bajen la tasa de interés y devalúen la moneda en forma directa.

La economía está montada en un modelo de desequilibrio de ahorro faltante que viene de 20 años atrás, por factores de diversa naturaleza, y tiene su manifestación más clara en la caída sistemática de la tasa de ahorro. La tasa de interés sube, la tasa de ahorro desciende y el tipo de cambio se revalúa.

Estamos en una economía en desequilibrio con ahorro faltante. El ahorro es inferior a la inversión. La oferta agregada es inferior a la demanda agregada. Como se advierte desde hace varios meses, la producción y el empleo se contraen, la inflación se dispara y el déficit en cuenta corriente se desborda. Los hechos factuales revelan que el tipo de cambio se revalúa y la tasa de ahorro declina. Se entra en un estado en que la caída de la producción baja la tasa de ahorro, y se refuerzan. La producción entra en un estado de estancamiento ocasionado por la contracción del ahorro interno y externo.

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Los hechos se han encargado de demostrar que la economía opera en un estado de desequilibrio por el ahorro faltante, que es probablemente la distorsión más seria que puede experimentar una economía, y como ocurrió en física con la segunda ley de la termodinámica, no puede ser remediada con modelos de equilibrio. Se requieren soluciones de desequilibrio dictadas por la observación de los hechos, como que la moneda se revalúa y la tasa de ahorro declina.

Lo que se tiene es un modelo de mercado que sube la tasa de interés y revalúa la moneda. Como lo señalé en forma reiterada, lo que se necesita es un modelo de desequilibrio que baje la tasa de interés e intervenga y devalúe la moneda en forma directa. Como no se hace, la economía se agrava por la reducción del ahorro y la revaluación, que contraen el crecimiento económico y deterioran la distribución del ingreso.

Los hechos se han encargado de confirmar que la economía opera en un estado de desequilibrio, por el ahorro faltante, y no se puede remediar con modelos de equilibrio. Se requieren soluciones de desequilibrio dictadas por la observación de los hechos, como bajar la tasa de interés y ampliar el crédito a la inversión y a los sectores líderes, y especialmente, devaluar la moneda en forma directa.

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