Cada vez con más frecuencia mandatarios de diferentes países, de tendencias políticas e ideológicas diversas —y en algunas ocasiones extremas—, han ¨normalizado¨ en sus actuaciones y narrativas el odio, polarización, miedo y confrontación. Esto viene acompañado de propuestas populistas con las que pretenden convencer a sus electores de que todo lo que se hizo en el pasado estuvo mal hecho y que ellos tienen la solución a todos los problemas.
El presidente Gustavo Petro no ha sido la excepción. Uno de sus insultos favoritos ha sido acusar de “nazis” a sus contradictores y opositores. Esto no solo desvirtúa y banaliza el significado...
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
