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¿Para dónde va América Latina?

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Elisabeth Ungar Bleier
11 de enero de 2024 - 02:05 a. m.

En medio de procesos electorales en varios países de la región, no soplan vientos con buenas noticias para América Latina. Para mencionar solo algunos ejemplos, en Ecuador, el recién posesionado presidente Daniel Noboa decretó hace unos días el estado de excepción y declaró que su país enfrenta un conflicto armado interno, otorgándole poderes especiales a las Fuerzas Armadas. Esto va acompañado de la restricción de derechos como la libertad de reunión y la inviolabilidad del domicilio. El detonante fue la violencia desatada en varias cárceles y la fuga de peligrosos delincuentes.

En Guatemala, el presidente electo Bernardo Arévalo...

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Claudio(58980)24 de enero de 2024 - 10:14 p. m.
Muchos hablan de mano dura con una candidez perversa. Farsantes, hablan desde su status quo. La primera que requiere mano dura es la justicia y los mal llamados entes de control. Podredumbre total desde su nacimiento. Quién da más ?
Fernando(71596)15 de enero de 2024 - 05:05 p. m.
Se le olvida a la columnista que el "socialismo del siglo XXI" y su camada de enfermos mentales que solo buscan la IGUALDAD en la MISERIA de sus pueblos para ser ellos los nuevos ricos, tiene cansados a los pueblo que sufren ese flagelo..... por el ello la DERECHA va ganando y seguirá ganando... ahhh... también "olvidó" analizar los gobiernos DICTATORIALES de Venezuela, Cuba y Nicaragua.... raro, no???....
nestor(17375)14 de enero de 2024 - 01:59 p. m.
No, democracia no es anarquía ni reinado del delito, ni alcahuetería e indiferencia con los criminales, ni impunidad, ni desamparar a las gentes buenas, dejarlas al capricho del hampa como pregonan ustedes. La mano dura, muy dura con el delincuente y no subyugar nuestros derechos a los suyos es urgente
Chirri(rv2v4)14 de enero de 2024 - 08:41 a. m.
Agarrate pues querida, para darle al sustento la satisfacción de no estar dependiendo del comercio ilícito ni de los privilegios del Estado. Pero ajá, tú sabes bien que quietos no se van a quedar...y la superpoblación explota a lo que de el tejo.
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