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Hoy domingo estoy de filósofo de bolsillo. Abrí los ojos y pensé que la humanidad y nosotros como seres individuales -va bien la cosa- tenemos momentos o circunstancias que cambian radicalmente el curso de nuestra existencia aunque no nos demos cuenta en forma inmediata.
Uno de los momentos cruciales de la humanidad fue la caída de Constantinopla -hoy capital de Turquía con el nombre de Estambul- a manos del Imperio Otomano. Su líder, el sultán Mehmed II, tras derrotar a los ejércitos del último bastión del Imperio Romano en Oriente que representaba a la cristiandad bajo los términos de la Iglesia Ortodoxa -que no dependía ni depende del Vaticano-, entró con su caballo hasta el altar de la gran Basílica Hagia Sophia, en latín Sancta Sophia, el sacrosanto monumento de la cristiandad en Oriente, para demostrar la supremacía del Islam en toda esta región.
Estamos en el año 1453, precisamente este hecho leído como una simple información histórica no nos diría nada, pero fue el cambió de buenas a primeras del destino del mundo conocido. Si alguien ve un mapa, sin necesidad de entrar en mayores discusiones geográficas, se dará cuenta que el tráfico de comercio entre Europa y Asia se cortó con esta derrota de la Europa cristiana y, en parte, se le debe a ella que Colón nos hubiera descubierto pues su misión era buscar nuevas rutas para Asia.
Volvamos a Mehmed II quien formó parte de la familia que reinó los destinos del Imperio Otomano cuya influencia duró unos 800 años mal contados. Esto nos lleva al palacio Topkapi, residencia del sultanato por unos 400 años. Estuve allí y me entró angustia de no saber nada sobre este país. Caminé por una entrada larga y atravesé un gran patio para llegar a los salones y habitaciones del palacio, llenos de pinturas y decoraciones muy especiales -ver You Tube. Alrededor del patio estaban las habitaciones del harem, posesión obligada de cualquier sultán que se respetara.
Hablando de harems, todo parece fácil. Una serie de agraciadas mujeres esperando que el señor de la casa las escoja para una noche o varias, mientras tanto el resto estará mirando para el techo, jugando dominó, maquillándose y el resto, repito eso es lo que eventualmente se imaginaría uno. Pues no señor. En muchos casos la institución era regida con mano de hierro por la madre del sultán, quien escogía futuras esposas y además debía tener sin duda un servicio de eunucos. En este palacio hubo uno que se suponía que era el cuidador de las agraciadas preferidas en el harem. Nuestro eunuco, con habilidad sorprendente, fue adquiriendo gran cantidad de poder ante el sultán, lo que quiere decir que el puesto tenía grandes ventajas. Para familiarizarnos con el tema resulta que los eunucos podían ser totales o parciales. No puedo decir nada mas pues aunque la clasificación es mía también puede haber algo de mi imaginación interviniendo. El caso es que en forma elocuente se definía que los eunucos actuaban para preservar la pureza de la dinastía de la familia del sultán, no fuera a ser que el hijo del gran jefe se pareciera a algún guarda del palacio. Para mí que era falta de confianza.
Hoy en día Turquía es un país pujante con 60 millones de habitantes, de los cuales 15 viven en su capital, Estambul. Una ciudad inmensa y con gran cantidad de monumentos históricos además con un paisaje exótico para un occidental, con los minaretes por toda la ciudad o sea las torres erigidas en las mezquitas para difundir los preceptos religiosos del Islam y ayudar a los 5 rezos diarios mirando en dirección a la Meca que comienzan a las 4 de la mañana o algo así.
El país quiere pertenecer a la Unión Europea, entre otras cosas, con argumentos de peso siendo uno de ellos su posición geográfica estratégica para Europa, pero se ha convertido en un tema complicado ya que se enfrenta a obstáculos que no son fáciles de evadir, como aportar 60 millones de habitantes o sea más de un 20% de lo que reúne la Unión actualmente, y que todavía no cumplen con los parámetros exigidos por Bruselas. El otro punto es el temor al Islam, en buena parte como producto de los actos de los extremistas que se han visto a lo largo de los últimos años.
En todo caso, su gente, su comida y el cúmulo de historia que reúne este país hacen de él un lugar muy especial. Espero en alguna otra nota comentar sobre otras maravillas de sus paisajes históricos.
Dividí el You Tube en dos partes. Una con algunas tomas del palacio Topkapi y la otra con gaviotas que me acompañaron durante uno de los viajes a Turquía.
Que tenga un domingo amable.
