Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

¿Hecatombe o hecatombe?

Esteban Carlos Mejía

21 de febrero de 2014 - 11:00 p. m.

Hecatombe es palabra escasa. Significa “mortandad de personas y/o desgracia, catástrofe”.

PUBLICIDAD

La usan greco-quimbayas como Fernando Londoño Hoyos y José Obdulio Gaviria, con pavor a llamar a las cosas por su nombre. “Periplo” en vez de “viaje”, “crátera” en lugar de “coca del almuerzo”, “bigornia” en vez de “mafia”. En 2007, en un momento tristemente célebre, Uribe advirtió: “Reelección, sólo si hay una hecatombe”. Desde entonces, uribeños y demás terrícolas vivimos en ascuas.

Porque Uribe quiere su mortandad. Para ganarles a gamonales mermeladistas, se inventó la estratagema de volver “presidenciables” las elecciones parlamentarias. Las cosas no le han salido bien. Los senadores que buscan su propia reelección ni se quitan ni se arrodillan. Por el contrario, pelean cada voto con sevicia, promesas, triquiñuelas. Al principio, los uribeños más purasangre, tipo Pachito, calculaban 45 o 35 senadores. ¡Oh, delirio! Para sacar 45 senadores, el Centro Democrático, que no es de centro ni es democrático, tendría que conseguir, si se mantiene la participación electoral de 2010, la módica suma de 4’500.000 votos, es decir, una cifra parecida a la votación conjunta del Partido de la U (2’792.944) y el Partido Liberal (1’724.151). ¡De dónde, Dios mío! Pachito le ha bajado al optimismo, aunque sigue en Babia, o sea, “distraído y como ajeno a aquello de que se trata”. Ahora pronostica 15 senadores, es decir, un millón y medio de voticos, casi lo mismo que hace cuatro años, sumando votos, lograron Cambio Radical (861.816) y el Polo Democrático Alternativo (824.948). Ernesto Samper y Jorge Enrique Robledo, en franjas divergentes, le ponen 10 o 12 senadores a la lista de Uribe y sus epígonos (“epígonos” es palabra greco-quimbaya y quiere decir “personas que siguen las huellas de otra”, o sea, en buen romance, peones, cargaladrillos, chupamedias, cagalaollas). Por cosas de la vida, yo le tengo escaso respeto a las ideas del capataz: creo que sacará de 8 a 10 senadores. A lo peor me equivoco, quién quita.

Read more!

Si el falso Centro Democrático saca 45 o 35 senadores, como fantasean los uribeños más desaforados, será una hecatombe para Colombia. Nos embutirán los tres huevitos podridos: la seguridad pseudodemocrática (exorbitante gasto militar, falsos positivos, chuzadas a jueces, periodistas y parlamentarios de oposición), la desconfianza inversionista (TLC con EE.UU., neoliberalismo a la lata, full Consenso de Washington, modelo Carimagua, Agro Ingreso Seguro) y la cohesión antisocial (Estado de opinión, “todo vale”, “le rompo la cara, marica”). Y si Uribe saca 12, 10 o menos senadores será una catástrofe para él: lo corroerán la rabia, el rencor y la venganza, dolores que no se alivian ni declamando “poesías” ni montando a caballo, por más chalán que sea. La vaina está jodida, no les digo: ¡se viene la hecatombe!

Rabito: Santos y Uribe son pésimos, pero votar por ellos es peor.

Rabillo: aprovecho la purga en el generalato y pregunto, otra vez, ¿quién le sapeó las coordenadas a Uribe? La justicia penal militar dijo que eso era muy difícil de averiguar y encarpetó el caso. Pero, en serio, ¿quiénes son los infiltrados uribistas en las Fuerzas Militares? Como dijo Alejandro Navas, antiguo comandante general: “¿Quién es el traidor?”.

Read more!
Conoce más
Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.