20. ¿Inteligencia militar o contra relaciones públicas?
19. Ébola: ¿pandemia o conspiración?
18. ¿El Nobel de Literatura debe premiar a los más famosos o a los escritores con una obra superior? Entonces, ¿por qué tanta refunfuñadera con Patrick Modiano?
17. ¿Alice Munro es una cuentista celestial o terrenal? ¿O ambas?
16. ¿Creer en las Farc? ¿Por la combinación de todas las formas de lucha? ¿Por su camino a los infiernos empedrado de buenas intenciones? ¿Confiar? ¿De veras?
15. ¿María Fernanda Cabal o Paloma Valencia? ¿Némesis o Casandra?
14. ¿Santos es mal comunicador o le tiene pavor a la verdad?
13. ¿Y a Juan Fernando Cristo sí lo pueden crucificar aunque también sea víctima?
12. El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, ¿guaro o maracachafa?
11. ¿Cuándo será que el ministroide Pinzón se quita la máscara del todo?
10. Alejandro Ordóñez, ¿beato o ángel caído?
9. ¿Cuál es la melosería con Falcao y con James? ¿Dudan o temen?
8. Oscar Pistorious, ¿vil asesino o novio despechado?
7. ¿Nadie le ha dicho a Maradona que su novia puede usar el celular todo el tiempo que le dé la p... gana? ¿Ni ella?
6. El DIM, ¿migajas que caen de la mesa del Señor o “se creció el enano”?
5. ¿Cuál es la verdadera religión del Estado Islámico? ¿Fanatismo o esquizofrenia?
4. Nicolás Maduro, ¿se va o lo sacan?
3. Si a Evo Morales no lo quieren ni Luis Carlos Vélez ni Néstor Morales, ¿por qué gana elecciones con 60% de los votos? ¿Eso no es muy raro?
2. ¿Volverá Hillary Clinton a la Casa Blanca? ¿Sin Bill y con Monica Lewinsky?
1. Dilma Rousseff: ¿unidad o combate?
0. ¿José Mujica gusta en Colombia porque fue guerrillero o porque es tan rústico como el Innombrable?
Rabito: “¿Y sabéis por qué es eminentemente vulgar el empleo de la recriminación como arma exclusiva en los debates parlamentarios y de prensa? Porque ese género de argumentación es excesivamente fácil; porque está al alcance de todos; porque es el de uso favorito de los políticos de parroquia; porque no requiere talento, ilustración ni estudio; porque es aquel con que se halaga el gusto no educado de las muchedumbres, circunstancia que debe hacer poner en guardia a todo hombre de mediana elevación intelectual; y porque el uso de la recriminación apenas requiere un poco de memoria para recordar las faltas de nuestros enemigos, mucha pasión para exagerarlas y el empleo para expresarlas del más común y trivial de los recursos de la retórica: la enumeración”. Rafael Uribe Uribe, 1904.