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No hay centro sin Petro

Federico Gómez Lara

30 de noviembre de 2020 - 10:00 p. m.

En el país político está de moda el debate sobre si existe o no el centro. Yo, francamente, creo que sí existe. Pero por más extraño que resulte, el centro no existirá sin Petro.

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Entiendo que la sola afirmación desconcierte, pues en Colombia el exalcalde es visto como el más claro exponente de la izquierda. Pero a la hora de analizar el mapa electoral para 2022, la discusión, más que política, debe ser matemática. Exponiéndolo de la manera más sencilla posible, el asunto es así: Petro es demasiado débil para ganar solo, pero es lo suficientemente fuerte como para que sea imposible ganarle a la derecha sin él.

El líder de la Colombia Humana es un fenómeno político. Negarlo es tapar el Sol con un dedo. Los seguidores de Petro son, desde orillas opuestas, muy parecidos a los uribistas. Se trata, más que de una base de millones de adeptos, de un grupo cohesionado que comulga con el personaje más que con sus ideales políticos.

Por lo anterior, ignorar a Petro sería un error de las llamadas “fuerzas alternativas”, que aspiran a conquistar el poder en las próximas elecciones. Porque, sin él, los votos no les van a alcanzar.

Es cierto que entre los candidatos del centro hay gente seria y con cualidades de sobra para ocupar la jefatura del Estado. Muchos de ellos hasta pueden tener buena aceptación popular. Pero tienen a su vez un problema que no es menor: el centro puede ser responsable, pragmático y conciliador, pero precisamente por eso, por ser centro, no logra despertar las pasiones electorales que sí brotan a flor de piel en los radicalismos de derecha y de izquierda. Esos que hoy se ven mejor representados en las figuras de Petro y de Uribe (o del que diga él).

El panorama de 2022 se ve enredado. Pero en realidad es bastante claro. Si Gustavo Petro llega solo a la primera vuelta, lo más probable es que él y el candidato de la derecha pasen a la segunda. En ese escenario, por el miedo que despierta el exalcalde en buena parte de los colombianos, las llaves de Palacio seguirán en manos de Álvaro Uribe.

Así las cosas, para aquellos que sueñan con sacar del poder al uribismo, su única opción sería hacer una alianza programática y política con Petro para medirse en una consulta con él y vencerlo en franca lid. Todos los demás son cuentos.

Soy consciente de lo difícil que esta idea puede resultar para los líderes del centro. Ellos enarbolan las banderas de un discurso pausado y desapasionado que, evidentemente, no encaja con el del líder de la Colombia Humana. No va a ser fácil hacer alianzas con un hombre de una personalidad tan compleja, que ha mostrado un liderazgo irresponsable en más de una ocasión. Pero no hay de otra.

La izquierda está tan unida en torno a Petro como lo está la derecha en torno a Uribe. Mientras que en el centro no hay un liderazgo claro, sino una docena de candidatos tratando de hacer un partido propio y de sobresalir entre el montón.

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Entiendo el miedo a Petro. Confieso que, sin tener nada personal en su contra, también lo siento. Pero a Petro hay que ganarle. Y a eso no se llega dándole la espalda. La jugada maestra sería derrotarlo en una consulta interpartidista y obtener su apoyo en las elecciones. Ese es el único camino.

@federicogomezla

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