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Catorce años sin Carlos Pérez Norzagaray

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Felipe Zuleta Lleras
28 de febrero de 2021 - 03:00 a. m.
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El jueves pasado se cumplieron 14 años desde que falleció Carlos Pérez Norzagaray. Tuve el privilegio de conocerlo, pues Carlos y su esposa, Josefina Dávila, fueron muy buenos amigos de mis abuelos Alberto Lleras y Berta Puga. Desde muy joven empecé a ir todos los miércoles a la casa Pérez Dávila. Lo hice por muchos años, pues Carlos se convirtió para mí en un referente.

Como tuve la osadía de asumir varios cargos públicos durante el gobierno del presidente Virgilio Barco sin tener la experiencia necesaria, Carlos me guiaba con sus sabios consejos. Desde su casa, en el norte de Bogotá, él despachaba con su inteligencia y un sentido del humor maravilloso. Por allí pasaban presidentes, ministros, generales, magistrados, periodistas, empresarios, embajadores, candidatos y todos aquellos que necesitaran sus consejos. Realmente, Carlos se convirtió por años en el verdadero poder detrás del poder.

Los miércoles solía estar en su casa con mis amigos Gabriel de Vega, Rafael Riveros y Gonzalo Córdoba, entre otros. En lo que a mí respecta, siempre atendí sus consejos, sobre todo cuando tenía situaciones complicadas o decisiones importantes que tomar en los cargos que ejercí. Carlos nunca fallaba. Tenía, por lo demás, varios dichos que recuerdo casi a diario. “Tantos años de marqués y moviendo el abanico”, decía para hablar de su experiencia. “La tos y la plata mal habida no se pueden esconder”, afirmaba Carlos.

Recuerdo que en alguna oportunidad tomé una decisión equivocada. Muy angustiado, le pregunté qué debía hacer al respecto, a lo que me dijo: “Estimado Felipe, cuando uno la embarra, en cualquier situación de la vida, niega y se emputa”.

No podría hablar de Carlos y Josefina sin hablar de Hernando Santos Castillo y su esposa, Helena, pues mi abuelo Alberto en sus últimos años de vida solo recibía o visitaba a Carlos y a Hernando, quienes eran sus mejores amigos. Yo tuve la fortuna de haber heredado esa amistad.

Carlos tuvo, por ejemplo, un papel fundamental en la devolución del canal de Panamá. Era amigo del general Omar Torrijos y del entonces presidente, Alfonso López, quien lo puso al frente de las negociaciones con los Estados Unidos, que en 1977 se comprometió a devolver el canal el 31 de diciembre de 1999.

Entre sus amigos más cercanos estaban los expresidentes Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, de Venezuela, y el comandante Fidel Castro, quienes también acudían a él en busca de sus consejos.

Antes de fallecer, Martín Torrijos, presidente de Panamá, viajó a Colombia a visitar a Carlos y a Josefina. Lo condecoró y le agradeció todo lo que había hecho por Panamá.

En lo personal, continúo siendo amigo de los Pérez Dávila y siempre le estaré agradecido a Carlos por sus consejos y la generosidad que tuvo conmigo.

Tuvo además una cualidad envidiable. No buscó nunca ningún reconocimiento y era impecablemente discreto, lo cual hablaba de su inteligencia.

¡Qué falta haces, mi estimado Carlos!

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MARCOAURELIO(29421)01 de marzo de 2021 - 12:12 a. m.
escucharlo en bluradio ideogilizado me produce nauseas, payaso de pseudoperiodista
MARCOAURELIO(29421)01 de marzo de 2021 - 12:11 a. m.
por favor señores de la editorial, en este pais hay excelentes periodistas de verdad. No permitan escribir a este villano lambon -lambon
MARCOAURELIO(29421)01 de marzo de 2021 - 12:09 a. m.
como soportar a este pseudoperiodista
lucia(53228)28 de febrero de 2021 - 11:39 p. m.
es un descaro de columna que evidencia cómo se mueven los hilos del poder en la república bananera... obligada lectura para la caterva ciega que no se da cuenta de que solo somos peones que se mueven de manera conveniente para mantener el status quo de unos pocos adueñados de todo!
rodolfo(24723)28 de febrero de 2021 - 11:21 p. m.
Felipe Zuleta parece el Virgilio de la clase dirigente en Colombia, solo elogios, según este señor Colombia está mejor que Suecia
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