Los últimos días han sido terroríficos. Marchas pacíficas, sí, pero opacadas por actos vandálicos que, desafortunadamente, han generado algunos desmanes por parte de nuestra Policía Nacional. Hemos visto muertes, dolor y caos. Los daños en las diferentes ciudades han costado cientos de miles de millones de pesos. Lo que está pasando en Cali no tiene antecedentes. Y el desabastecimiento es dramático.
Muchos hemos estado realmente angustiados y adoloridos por el país. Esta bomba de tiempo se veía venir hace varios meses y el detonante fue la presentación de la reforma tributaria por parte del entonces ministro Alberto Carrasquilla sin consultar con los partidos, los empresarios ni los ciudadanos en general.
El señor presidente Duque tuvo que retirarla y, por supuesto, aclarar que no se impondrá IVA a algunos productos de la canasta familiar, a los servicios públicos, ni se subirán los impuestos a la clase media, entre otros.
Las redes sociales se han visto invadidas de toda clase de información sobre el paro. Imágenes y videos que lo dejan a uno enfermo. Quemas, disparos, ataques a los bienes públicos, vandalismo y violencia policial.
Por eso es muy importante que el Gobierno no cese en su empeño de llegar a acuerdos en las mesas de diálogo instaladas por el presidente con todos los que protestan. Debe haber de parte y parte una actitud conciliadora. Deben primar la cordura, la sensatez y la empatía. Todos, sin excepción, deben actuar con grandeza, dejando de lado las mezquindades o las vanidades.
Los líderes políticos tienen que invitar a la tranquilidad en vez de echarle gasolina a la hoguera. Los influenciadores en las redes deberían meditar antes de azuzar más el fuego.
La gran mayoría de los colombianos estamos cansados de la violencia que por diferentes razones nos ha azotado desde hace 60 años. Es la hora de que nuestros líderes políticos piensen en grande. Eso incluye obviamente a los expresidentes. El único que ha actuado con gallardía es Juan Manuel Santos, quien se ha portado como estadista. De los demás, mejor ni hablar.
En lo que tiene que ver con los precandidatos, sus conductas en estos momentos tan difíciles marcarán su futuro político. No les quepa la menor duda de que lo que resulte de todo este caos es que el país puede girar radicalmente hacia la izquierda o hacia la extrema derecha. En lo que no se pueden equivocar es en el hecho de que estamos hastiados con la polarización.
Millones de colombianos que madrugamos a trabajar, a empujar el país, a mantener nuestras familias, tenemos derecho a vivir en paz. Es poco más lo que se puede decir, solo pedir grandeza y cordura. Como se dice popularmente, los buenos somos más.
Notícula. Magnífica noticia que el presidente Biden esté con la idea de que se levanten las patentes de las vacunas en contra del COVID-19 mientras dure la pandemia. En la misma línea están algunos países de la Unión Europea. Será un proceso largo y complicado. Ojalá se logre.