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Gobernar así es totalmente imposible

20 de septiembre de 2026 - 12:05 a. m.

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Desde antes de que Abelardo de la Espriella fuera electo presidente de la República, ya algunos jueces lo tenían en la mira. No estoy diciendo que lo hayan hecho porque antepongan sus credos políticos a sus decisiones, pero lo cierto es que durante la campaña le prohibieron, entre otras cosas, utilizar la camiseta de fútbol de la Selección, utilizar los símbolos patrios, como la bandera, utilizar el gesto militar para saludar llevándose la mano a la frente, trataron de impedirle muchas cosas, que, sin lugar a duda, antes que garantizarle el derecho fundamental a alguna persona, favorecía al candidato de Gustavo Petro. No entiendo qué derecho fundamental se le puede violar a un ciudadano porque un candidato use la camiseta de la selección, o utilice los colores de la bandera, o el saludo militar, si la tutela está hecha para proteger, al menos en teoría, los derechos fundamentales como la vida, la salud y la educación, entre otros.

Otro tanto ha pasado desde que asumió la presidencia, pues le han prohibido decir “¡Viva Cristo Rey!” en sus alocuciones o eventos. No puede, como comandante en jefe de las fuerzas militares, ordenar bombardeos si hay indicios de la presencia de menores de edad. Entonces nuestros soldados tendrían que acercarse respetuosamente a los campamentos narcoterroristas para preguntarles si hay presencia de menores de edad. Como si el Estado colombiano estuviera combatiendo con un grupo de hermanitas de la caridad. El orden público y la seguridad están en cabeza del jefe del Estado y los jueces no pueden arrogarse este derecho. Si la guerra que se libre contra el narcoterrorismo, que dejó fortalecido Gustavo Petro, se hace con medidas contemplativas, estos grupos al margen de la ley se seguirán fortaleciendo. Estoy seguro de que eso era lo que pretendían Iván Cepeda y su recua, de llegar a la Presidencia.

Claro que las sentencias de los jueces son para respetarlas, y por eso el presidente ha dicho con claridad que presentará todos los recursos de ley que las normas le permiten. Pero tiene que haber claridad jurisprudencial dictada por la Corte Constitucional, al menos, para evitar que en el futuro se siga cometiendo esta aberración, porque de lo contrario, el Estado está totalmente amarrado para combatir, dentro del Marco de la Constitución y de la ley, a los grupos al margen de la ley. Debemos recordar que se fortalecieron exponencialmente por cuenta de la complicidad de Gustavo Petro y su fracasada “Paz total”, que premió a los criminales.

No se puede gobernar un país sometido al imperio de los jueces, cuando más de 13 millones de colombianos votamos por De la Espriella, precisamente, para que retorne el orden y la seguridad en nuestros campos y en nuestras ciudades. Los zurdos se rasgan las vestiduras cada vez que el presidente o los militares nos muestran imágenes de asesinos dados de baja o detenidos. Siempre están del lado incorrecto de la historia y de la ley. ¡Cínico!

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