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No tengo la menor duda de que la reforma tributaria presentada por el Gobierno al Congreso es totalmente necesaria. La pandemia obligó al presidente Duque a generar gastos con programas que beneficien a los colombianos más necesitados. Se han hecho giros extraordinarios de Familias en Acción, Jóvenes en Acción y el programa del adulto mayor, así como la creación del Ingreso Solidario, la devolución del IVA, los refuerzos nutricionales y la entrega de mercados a la población más vulnerable.
Nadie estaba preparado para afrontar el COVID-19. Sin embargo, el Gobierno colombiano ha hecho lo mejor posible en medio de la incertidumbre generada por el virus. Se fortaleció el sistema de salud a tal punto que hoy, con lo dura que está siendo la tercera ola, no ha colapsado totalmente.
Ha explicado el presidente que esta reforma, que han llamado “Ley de Solidaridad Sostenible”, no beneficiará a su Gobierno. Entiendo que lo que está haciendo es desactivar una bomba de tiempo de cara a la siguiente administración. Esto, sin lugar a dudas, es un acto de responsabilidad del presidente con el país.
Sin embargo, el Gobierno se equivocó al no haber consensuado con los parlamentarios, los partidos, los gremios, los empresarios, entre otros, el texto de la reforma.
Hemos oído al viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, decir que algunas cosas que inicialmente pretendía el Gobierno se retirarán del proyecto, como el IVA a los alimentos y a los servicios públicos para los estratos 4, 5 y 6.
Un gobernante responsable y serio haría lo mismo que ha hecho el presidente Duque. Sin duda, para él sería mejor no presentar la reforma y dejarle el lío al siguiente gobierno. El problema es la manera como lo hicieron.
Creo sinceramente en la buena fe del presidente frente a este tema, que tiene a muchos colombianos inconformes como lo vimos en el paro. Pero, claro, las marchas acabaron opacadas por los criminales vándalos que salieron a destruir todo lo que quisieron. Nadie discute que la protesta es un derecho legítimo, pero de ahí a la violencia que vimos hay mucho trecho.
Lamentable que el país esté tan polarizado y que la violencia sea el pan de cada día. Y preocupante que el senador Petro le siga echando, como siempre lo ha hecho, gasolina al fuego. El país tiene que pensar muy bien de cara a las elecciones del 2022. No tengo claro quién se benefició con el paro, pero no creo que haya sido la izquierda. Por el contrario, el país podría dar un giro hacia alguien de extrema derecha. ¿Quién? No lo sé.
Notícula. No les hemos agradecido a los médicos y trabajadores de la salud lo que han hecho en estos tenebrosos 14 meses por cuenta del virus. Y lo que se viene en las siguientes semanas será una tragedia de dolor y muerte. A todos ellos les agradezco. Los he visto personalmente en la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde tengo a mis médicos, sacrificarse. Gracias de todo corazón.
