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Petro corrió todas las líneas

Felipe Zuleta Lleras

12 de abril de 2026 - 12:07 a. m.

En estos tres años largos de gobierno, Petro ha corrido todas las líneas éticas, decentes y legales posibles. No queda una sola conducta repugnante que no le hayamos visto al presidente o a algunos de sus funcionarios. Jamás se imaginó Colombia que vería a su presidente paseándose orondo por una calle en Panamá, cogido de la mano de su amante. Tampoco nos imaginamos nunca que veríamos a un jefe del Estado en las condiciones en las que hemos visto a Petro, divagando, repitiendo frases, diciendo incoherencias, babeando, amenazando, mintiendo, estigmatizando a sus enemigos, atacando a la Corte Constitucional y al Consejo de Estado, poniendo en peligro la vida de sus opositores, como lo hizo con Miguel Uribe, y pretende hacerlo ahora con Abelardo de la Espriella, echando pestes contra todos los medios de comunicación, llamando corruptos a todos aquellos que se le pasan por su cabeza sin ninguna prueba, defendiendo a un hijo delincuente y aguantándose a la señora Alcocer, a la que nunca le quitó los privilegios de ser “ primera dama“ a pesar de que ya estaba separado.

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Como si lo anterior fuera poco, nunca durante su gobierno ha llegado puntualmente a ninguna cita ni nacional ni internacional, siempre justificando sus ausencias con mentiras, como lo hizo cuando se desapareció en Manta (Ecuador) o en Portugal, hecho que después supimos, y es que estuvo en un prostíbulo, tal como lo mostraron los registros que él mismo publicó de sus movimientos bancarios.

El desprecio de Gustavo Petro por la institucionalidad, la figura presidencial, la familia, la ley, la Constitución, los organismos de control, los medios de comunicación, las universidades privadas, las empresas, los bancos, los hospitales privados y la salud, los peajes, la clase media y otros grupos de la sociedad colombiana contrasta con la benevolencia, generosidad y mano suave con las que ha tratado a los grupos al margen de la ley, como nunca antes lo hizo un jefe del Estado. Complaciente con el narcotráfico, con los bandidos que se encuentran en las cárceles, designando funcionarios investigados y cuestionados en altos cargos de la administración pública, derrochando en contratos innecesarios, endeudando al país de manera irresponsable como jamás se había visto.

Petro destruyó la figura de la institución presidencial y de la primera dama que, independientemente de quién fuera el presidente, respetábamos y admirábamos. Pero no, él llegó con la patanería, la vulgaridad, la ordinariez y todo acto indecoroso posible destruyendo así una institución que los colombianos acatamos por más de dos siglos.

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Petro corrió todas las líneas posibles para convertir a Colombia, frente a los ojos de la comunidad internacional, en una cloaca, asunto este que ya habíamos superado hace dos o tres décadas. El daño que Gustavo Petro le ha hecho al país es irreparable. Este gobierno resultó ser una horrorosa pesadilla. Por eso hay que derrotar al heredero Iván Cepeda.

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