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Petro está muy asustado

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Felipe Zuleta Lleras
14 de junio de 2026 - 05:05 a. m.
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El líder intergaláctico está más desbocado que nunca antes durante su funesto gobierno. Y no me referiré a las alusiones que esta semana hizo de mí con respecto a la columna de hace ocho días. Mi lucha no es con Petro, es por la democracia, es por el país, es por las futuras generaciones.

Cuando decidí apoyar desde hace varios meses la candidatura de Abelardo de la Espriella, lo hice y lo sigo haciendo convencido de que con el heredero de Petro el país perdería su democracia. No es un tema de odios. A pesar de Petro, es un asunto más trascendental, como lo es la pervivencia de nuestra Constitución Política que, desde su promulgación en 1991, sin lugar a duda nos ha garantizado a los ciudadanos nuestros derechos fundamentales.

Petro, en su locuacidad y egocentrismo, es quien ha pasado por encima de la Constitución, no lo he hecho yo cuando digo que haremos respetar los resultados electorales, hasta hoy desconocidos por Petro, a como dé lugar.

Entiendo, como colombiano, que países como Venezuela perdieron su democracia porque miles de ciudadanos no supieron leer la perversidad de Hugo Chávez, como tampoco lo han hecho con Gustavo Petro. Me siento absolutamente tranquilo. Pero si algo me llegara a pasar, por cuenta de la peligrosa estigmatización que Petro, con saña, ha hecho contra mí esta semana, miren hacia él.

A mi edad ya no se le tiene miedo a nada, cuando no se le tiene miedo ni a la muerte. Dejo constancia, sí, que si algo ocurre con mi vida, el único responsable e instigador es el señor Petro. No por esto dejaré de defender nuestro sistema democrático que hoy más que nunca está seriamente amenazado por la presencia de Cepeda en la contienda.

Tal vez Petro quisiera sacarme del tema político, pero no se lo voy a permitir. Podrá seguir estigmatizándome, amenazándome, insultándome, pero como dice el refrán popular: “en peores me ha cogido la noche”.

En el año 2000 tuve que salir de Colombia a Canadá por 10 años. Hoy, señor Petro, le digo sin titubeos que no me pienso ir de Colombia, y que esta semana que queda de aquí a la segunda vuelta me la pienso jugar por la patria.

Cuento igualmente los días para ver salir a Petro de la Casa de Nariño con el rabo entre las patas buscando escondederos, porque estoy absolutamente seguro de que Petro va a acabar en una cárcel en los Estados Unidos. El gobierno americano lo tiene en la mira y él lo sabe; por eso está asustado, errático y diciendo más incoherencias que nunca antes durante su agónico gobierno. En el camino nos vemos, Petro, pero tenga la absoluta certeza de que usted no me intimida y que, como colombiano, pienso defender a Colombia y la democracia, a como dé lugar.

Notícula. Acepto con humildad republicana el “jalón de orejas” de Fidel Cano, director de El Espectador, por haber utilizado Gemini IA en mi columna de hace una semana. En mi defensa, debo decir que lo puse en conocimiento de los lectores como corresponde. No volverá a ocurrir. ¡Mea culpa!

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