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Petro y sus chambonadas

Felipe Zuleta Lleras

16 de septiembre de 2023 - 09:00 p. m.

Dijo el presidente Petro, con ocasión del hostigamiento que unos militares le hicieron a un grupo de ciudadanos en Tierralta, Córdoba, que en su gobierno no volvería el paramilitarismo. Pues lo grave de estos hechos es que no se trata de paramilitares, sino de soldados en servicio activo. Tal vez olvida Petro que, cuando estos hechos pasaron en gobiernos anteriores, él y su gente salían con sus fauces a atacar al presidente de turno y pedían a gritos las renuncias de los ministros de Defensa. Pero claro está, como él ahora es el comandante en jefe de las FF. MM. (cargo que no sabe ejercer) sale entonces a echarle, como siempre lo hace, la culpa a alguien más.

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Olvida deliberadamente el presidente que hay una responsabilidad política, que al menos debería cobrar la cabeza del inepto ministro de Defensa, Iván Velázquez. Pero claro, eso no va a pasar porque lo que era malo en los gobiernos anteriores ahora es culpa de algún tercero. El Ministerio de Defensa, en manos del actual incapaz ministro, está manga por hombro. No solo frente a este episodio que estamos comentando, sino peor aún en lo que respecta al orden público que está como en los peores momentos de nuestra historia. Los ataques de la guerrilla, la pérdida ya de varias zonas del país, más cocaína, el asesinato de líderes sociales (que aprovechaba Petro para destrozar al presidente Duque) y la corrupción en el interior de nuestras fuerzas, son la prueba reina de la insolvencia del comandante en jefe y su ministro.

El Gobierno ha tenido en 13 meses más escándalos de los que pudo tener cualquier administración anterior en tan corto tiempo de un período presidencial. Claro, la culpa siempre se la echan a los medios, como lo hizo nuevamente esta semana el presidente.

El Gobierno del cambio se está hundiendo cada vez más un su propio lodazal de estiércol. Y eso, claro está, no se soluciona a través de trinos o de órdenes y discursos llenos de prosopopeya, gestos y anuncios catastróficos como los que suele dar el presidente. Su gobierno es como su cabeza, es decir, bastante enredado.

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Es tal la ineptitud del Gobierno, que a hoy solo ha logrado que el Congreso le pase una reforma. Me refiero a la tributaria. Las demás, es decir, la laboral, la pensional y la de salud están enredadas. Y para un conocedor de la política no es un misterio que las grandes reformas se tienen que pasar en el primer año, cosa que ya no sucedió. Sin duda alguna este Gobierno está haciendo aguas (es decir, meando de adentro para adentro). Y lo que falta por verse, porque estoy seguro, vendrán cosas peores que el presidente solo podrá “explicar” echándole la culpa a alguien más.

Notícula: con tan malas decisiones ideologizadas que ha tomado el otrora prófugo canciller Leyva, es muy posible que los colombianos, como pasó en Venezuela, nos quedemos sin pasaportes. Todo lo hacen mal y por tratar de ser transparentes, despiertan más suspicacias, y por contera nos joden a los ciudadanos.

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