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22 May 2022 - 5:30 a. m.

Populismo barato

Estamos a una semana de la primera vuelta presidencial y todo parece indicar que veremos a Fico y a Petro en la segunda vuelta. La campaña, desafortunadamente, se ha convertido en una batalla campal. Tal vez eso ha hecho que los electores se queden enredados en esas rencillas y no se hayan estudiado las propuestas de los candidatos.

No tengo la menor duda de que el país no va a tragar entero, a pesar de que en la campaña de Petro nos creen idiotas. Los mensajes son equívocos y populistas. Quiero que miremos algunas de esas propuestas.

Meterle la mano a la Junta Directiva del Banco de la República, emitir más billetes, desmontar Hidroituango, acabar con la explotación y producción del petróleo y el carbón, acabar con las EPS y pasar la salud a las secretarías de Salud, llevar médicos a todos los hogares del país, perdón social para los delincuentes incluyendo los paramilitares, enfrentar a los vándalos en las protestas con gestores de paz y no con el Esmad, producción de aguacates para reemplazar producción de petróleo, la llegada de 12 millones de turistas al año, que el Estado contrate a todos los desempleados, subir los aranceles de los productos importados (pero no dice qué hará cuando les suban los aranceles a los productos colombianos).

A todos estos disparates súmenles la decisión de declarar la emergencia económica para acabar el hambre, gobernar por decretos con fuerza de ley, construir un tren elevado entre Buenaventura y Barranquilla, meterles la mano a $18 billones de los fondos privados de pensiones para dárselos a Colpensiones y quebrar así todo el sistema pensional del país, entregarles $500.000 mensuales a las madres cabeza de familia y los ancianos (sin decir de dónde sacará esa plata), ponerles más impuestos a las 4.000 personas más ricas y meterse con el sector financiero.

El panorama no puede ser más desalentador, ya que todas esas propuestas son peligrosamente populistas. Ahora bien, lo más grave de todo esto es que no va a poder cumplir y sus electores serán los que empiecen a protestar primero, como lo que le está pasando a Boric en Chile.

No me cabe la menor duda de que si el país gira hacia la izquierda radical de Petro va a entrar en barrena. Petro ya demostró con creces que es un pésimo administrador de la cosa pública. Su paso por la Alcaldía de Bogotá fue un desastre. No acabó con la ciudad porque no tuvo más tiempo. No hizo ni un metro de Transmilenio, no fue capaz de manejar el tema del SITP y volvió a las viejas busetas una flota dizque provisional, no construyó los colegios ni los hospitales que prometió, se metió con el tema de las basuras pero le tocó recular y, a pesar de que invirtió millones en una máquina tapahuecos, no tapó los huecos. Por último, el Financial Times esta semana advirtió sobre los inmensos movimientos de activos hacia el exterior por temor al radicalismo de Petro y a los nuevos impuestos.

Notícula. Faltaba más que nuestro campeón Egan Bernal no tenga derecho a opinar.

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