Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Quedan cinco eternos días para que termine el gobierno más nefasto de la historia de Colombia. Se vienen tiempos muy difíciles para la patria porque el presidente electo, Abelardo de la Espriella, encontrará un país despedazado. No hay un solo frente en el que no vaya a encontrar problemas que serán muy difíciles de solucionar, para lo cual tendrá que tomar decisiones muy duras.
Podríamos hacer una lista de problemas que deben ser asumidos y solucionados en el corto plazo. Sólo mencionaré algunos pocos, para no aburrir a los pacientes lectores con una lista innecesaria que ya no tiene ningún sentido hacer.
El debilitamiento de las FF. MM., la crisis de la salud, el orden público, la corrupción, la crisis energética que se avecina, el déficit de las finanzas públicas, el narcotráfico y las relaciones internacionales. Por fortuna, Abelardo y su equipo llevan ocho meses preparándose para afrontar estos problemas. A eso hay que sumarle que, por primera vez en la historia, tendrá una oposición organizada, multimillonaria con dineros provenientes de la reposición de votos del candidato Cepeda, la plata que se robaron y la ayuda de los grupos narcoguerrilleros. Todo esto será utilizado para tratar de frenar las decisiones que vaya tomando el presidente De la Espriella. Él tiene el tema perfectamente claro. Con lo que no cuentan los zurdos es que el tigre muerde duro y no se deja arredrar por absolutamente nadie. Cepeda, Petro y sus secuaces no tienen la menor idea de qué está hecho el tigre. Yo lo conozco hace más de 25 años y sé exactamente que cuando repartieron el miedo, Abelardo de la Espriella no estaba en ese evento. Tiene un carácter férreo, es estudioso, metódico, trabajador y un gran líder. Se encontrará también con un Congreso muy complicado pues las grandes reformas tendrán que contar con el apoyo del Centro Democrático. El expresidente Uribe ha dicho que apoyará todas esas reformas si coinciden con la ideología del Centro Democrático. Ese no es un problema por cuanto De la Espriella admira profundamente al expresidente Uribe y coincide con él en sus posiciones políticas. No hay que darle credibilidad al chisme de que el movimiento de Abelardo de la Espriella, hoy convertido en partido político, quiera acabar con el Centro Democrático. Lo sé porque lo he hablado con él y además tiene completamente claro que no se puede desgastar en rencillas políticas, teniendo por delante unos retos que tal vez ninguno sus predecesores en la presidencia han tenido.
Esta semana, el asesor de cabecera del presidente De la Espriella, Carlos Suárez, en su cuenta de X ha dejado en claro que pasa la página en lo referente a sus “peleas” con el expresidente Uribe. Conozco a Suárez y admiro su inteligencia y su capacidad de análisis. Es inteligente y, como está demostrado, un gran estratega. Así pues, quienes pretenden enfrentar al presidente De la Espriella y a Suárez con Uribe tacan burro. ¡Van a quedar mamando!
