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Se viene un fraude, ¿de Petro?

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Felipe Zuleta Lleras
08 de marzo de 2026 - 05:05 a. m.
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El presidente Petro lleva semanas cuestionando a la Registraduría. La última decisión que tomó fue pedirles a los colombianos que impugnen las 123.000 mesas de votación, razón por la cual el Pacto Histórico le informó al país que montaría una Registraduría paralela. Petro cuestionando a la Registraduría, lo que ha hecho con argumentos mentirosos, no quiere reconocer los resultados en caso de que sean desfavorables al Pacto Histórico en las elecciones del Congreso y a Iván Cepeda, su candidato. No tengo memoria de haber nunca oído a un presidente allanar el camino para negarse a respetar los resultados electorales. No vaya y sea que pretenda, por alguna artimaña jurídica, tratar de quedarse en el poder, aduciendo que su sucesor, si no es Cepeda, fue elegido mediante el fraude.

Yo sé que suena un disparate, pero, a esta altura del gobierno, cualquier cosa arbitraria e ilegal se puede esperar de Gustavo Petro. Es por eso que todos los colombianos, independientemente de sus creencias o preferencias partidistas, debemos apoyar a la Registraduría y al Consejo Nacional Electoral, que tanto le molestan a Petro y a Cepeda.

Todavía recuerdo el año de 1970, cuando los seguidores de Rojas Pinilla no quisieron aceptar los resultados electorales y le tocó al entonces presidente, Carlos Lleras, decretar el toque de queda y el estado de sitio. La diferencia es que Petro no es Lleras, porque este último era un demócrata, en tanto Petro ha demostrado no serlo así se venda como tal. Cualquier cosa puede pasar en las elecciones, bien para las del Congreso o bien para las de presidente. Petro, en caso de ser derrotado en las urnas, no va a aceptar los resultados electorales, ni los escrutinios hechos por la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral. Ya lo habíamos advertido en una columna pasada: le corresponde, de acuerdo con la Constitución, a nuestras fuerzas militares hacer cumplir a sangre y fuego la carta magna.

De Petro se puede esperar cualquier cosa, con tal de levantar a sus seguidores y sacarlos a la calle, para generar un caos que le permita decretar el estado de conmoción interior y, por medio de este, aplazar por un decreto con fuerza de ley la fecha de las elecciones para presidente. Este domingo, después de ver la manera sistemática en que Petro ataca el sistema electoral, no me cabe la menor duda de que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de no respetar el resultado en caso de que su candidato pierda. Petro, que no logró derrocar al Estado siendo guerrillero, ahora siendo presidente va a tratar de hacerlo, porque quien ha sido guerrillero nunca deja de serlo. Espero estar totalmente equivocado, pero desafortunadamente los hechos me han dado la razón cuando en las elecciones del 2022 sostuve que si Petro llegaba a la Presidencia era para destruir, porque todo lo que ha hecho la clase política, mal llamada el establecimiento, le parece repugnante. La democracia está en peligro.

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