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Elena Garro contra el mundo

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Fernando Araújo Vélez
07 de septiembre de 2025 - 11:09 a. m.
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Dos años después del asesinato de John Fitzgerald Kennedy, noviembre del 63, Charles William Thompson, un diplomático del gobierno de los Estados Unidos convencido de que Harvey Lee Oswald había planeado el crimen desde México, habló con Elena Garro y le preguntó si conocía a aquel hombre. Ella le respondió que lo había visto unos días antes del crimen en una fiesta de twist. Oswald, dijo, les diría millares de veces a quienes le preguntaron, iba vestido con un saco negro de cuello alto y miraba casi siempre al piso. Estaba acompañado de dos norteamericanos y de cuando en cuando conversaba con una secretaria de la embajada de Cuba, Silvia Durán. “Eran amantes, fueron amantes”, aseguró, y agregó que al día siguiente de la fiesta los había visto caminar por las calles de Ciudad de México.

Luego contó que había guardado silencio desde el día del asesinato por miedo a quedar involucrada en algo tan lejano y distante, y tan peligroso, por pánico a los comunistas, y fundamentalmente, porque estaba segura de que la iban a tachar de loca si afirmaba que tenía fundamentos para considerar que Oswald había ido a México para planear la muerte de Kennedy, y que en el crimen estaban involucrados muchos personajes, comenzando por Silvia Durán. Sus declaraciones fueron a parar a la nada, igual que las investigaciones de Thompson, y a los dos los declararon “lunáticos”. Ni a los estamentos políticos y de seguridad de los Estados Unidos ni a los de México les interesaba que sus teorías se propagaran. Thompson se suicidó en el 71. Garro pasó sus últimos años enclaustrada en una casa repleta de gatos y falleció en el 98.

En noviembre del 68, pasados tres años de los interrogatorios de Thompson, y luego de que el 2 de octubre el ejército mexicano arrasara con miles de estudiantes en Tlatelolco, Ciudad de México, dejando más de 330 muertos y centenares de heridos, Garro se enfrentó a los intelectuales de izquierdas y los culpó de sus muertes, del miedo, del dolor. “Yo culpo a los intelectuales de ser los gestores de cuanto ha ocurrido -afirmó-. Esos intelectuales de extrema izquierda que lanzaron a los jóvenes estudiantes a una loca aventura que ha costado vidas y provocado dolor en muchos hogares mexicanos. Ahora como cobardes, esos intelectuales se esconden... Son los catedráticos e intelectuales izquierdistas los que los embarcaron en la peligrosa empresa y luego los traicionaron. Que den la cara ahora. No se atreven. Son unos cobardes”.

Días antes, algunos de aquellos intelectuales, como Leonora Carrington y Carlos Monsiváis, la habían acusado de haber tenido pactos con el entonces presidente, Gustavo Díaz Ordaz y de haber hablado más de la cuenta en los interrogatorios de las centrales de inteligencia. “La cantante del año”, la llamó Monsiváis. Octavio Paz, su esposo desde el 37, salió en su defensa y calificó a los intelectuales de “putas de las revoluciones”, pese a sus infinitas diferencias, y a que Garro hubiera dicho y escrito, “Yo vivo contra él, hablé contra él, tuve amantes contra él, escribí contra él… Todo lo que soy es contra él”.

Fernando Araújo Vélez

Por Fernando Araújo Vélez

De su paso por los diarios “La Prensa” y “El Tiempo”, El Espectador, del cual fue editor de Cultura y de El Magazín, y las revistas “Cromos” y “Calle 22”, aprendió a observar y a comprender lo que significan las letras para una sociedad y a inventar una forma distinta de difundirlas.fernando.araujo.velez@gmail.com
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José Tiberio Gutiérrez Echeverri(70717)08 de septiembre de 2025 - 04:45 p. m.
"Aquí estoy, sentado sobre esta piedra aparente. Solo mi memoria sobe lo que encierra". Los ocho primeros renglones del primer párrafo de la primera pagina de la Novela Recuerdos del Porvenir, de Elena Garro, tienen una reminiscencia de Juan Rulfo; !!! Qué hermosura ¡¡¡
José Tiberio Gutiérrez Echeverri(70717)08 de septiembre de 2025 - 04:04 p. m.
Que Elena Garro haya sido la amante de Octavio Paz importa un pito, y mucho menos que la haya llamado un tal Thompson después del asesinato de Kennedy; lo que quiero saber es si la Garro tiene la garra de una buena escritora, como lo dice la comentarista de su obra maestra, para lo cual no queda más remedio que recurrir a los recuerdos del porvenir.
Ana Rico(0bhb2)08 de septiembre de 2025 - 01:45 p. m.
Elena Garro fue una gran escritora, precursora del realismo mágico como lo reconoció García Márquez, quien pudo mostrar su talento y publicar su obra una vez divorciada de Octavio Paz, que pudo ser buen político, escritor, pero pésimo marido. Es cierto que los "intelectuales" reconocidos unieron fuerzas contra ella. ¿Envidia? Ella de manera muy discreta se fue a vivir a España con su hija y sólo volvió a México después de muchos años. Su novela Recuerdos del porvenir es una obra maestra.
luis german sierra jaramillo(18551)07 de septiembre de 2025 - 08:53 p. m.
Gran novelista Elena Garro. Sorpresa con Monsiváis y con Carrington. Sorpresas te da la vida. Y no termina la novela de la relación Garro-Paz. Gracias por los "chismes".
Alvaro Tobo(38833)07 de septiembre de 2025 - 06:41 p. m.
Como siempre gracias porque nos permite abstraernos de la basura que todos los días genera, infortunadamente, este dolido país
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