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La estrategia del show

01 de marzo de 2019 - 09:06 p. m.

Hace tiempo que nos vienen matando la emoción de arriesgar el trabajo con una renuncia y la vida en un juego de póker, y más tiempo aún que nos vienen bombardeando con instrucciones para que dejemos de ser nosotros y seamos ellos, o como ellos nos quieren y nos necesitan. Hace tiempo, mucho tiempo, que nos vienen quitando el riesgo de descifrar lo indescifrable, de emocionarnos con creer que lo vamos a lograr, y de levantarnos cada mañana con la ilusión de que avanzaremos un poco más. Hace tiempo que nos bombardean con música y libros y películas que son simplemente música y libros y películas para pasar el tiempo, para divertirnos, para sentir lo que nos dicen que debemos sentir. Para entretenernos.

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Hace tiempo que nos quieren así, entretenidos, con noticias sin riesgo y shows pagados con nuestra plata para que bailemos al son de la supuesta benevolencia, del supuesto amor al prójimo, de la supuesta bondad, y nos convirtamos en una masa inmensa e histéricamente amorosa que derrumbe fronteras para que ellos, los dueños del show, se lucren con lo que nunca fue de ellos. Para que ellos, los dueños del show, salgan en las primeras planas de los diarios y los noticieros como los salvadores de la humanidad. Hace tiempo que nos quieren con la boca abierta, tontos y conformes, y con el corazón muy grande para que sintamos en vez de pensar, y aplaudamos la fiesta que nos regalan.

Hace tiempo que nos vienen embobando con fuegos pirotécnicos y partidos de fútbol, mientras destruyen la memoria y se consiguen amanuenses que escriban la historia que ellos quieren que se escriba, siempre con un claro leitmotiv: aquí no ha pasado nada. Hace tiempo que nos vienen mintiendo a través de una perfecta maquinaria de mentiras que promueve a sus elegidos y condena a sus enemigos desde los medios de comunicación y los periodistas, las oficinas de prensa y las agencias de comunicaciones, todos suyos, porque hace más tiempo aún comprendieron que quien manejaba la opinión y la información manejaba el mundo. Hace tiempo que vienen promoviendo como shows pequeñas luchas de pequeños grupos indignados, porque hace tiempo entendieron que al dividirnos y distraernos olvidaremos que solo una lucha que trascienda los mezquinos ismos podrá salvarnos, una lucha por lo humano, no por un grupo de humanos nada más.

Por Fernando Araújo Vélez

De su paso por los diarios “La Prensa” y “El Tiempo”, El Espectador, del cual fue editor de Cultura y de El Magazín, y las revistas “Cromos” y “Calle 22”, aprendió a observar y a comprender lo que significan las letras para una sociedad y a inventar una forma distinta de difundirlas. fernando.araujo.velez@gmail.com
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