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Las memorias de Alejandro Dumas y Garibaldi

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Fernando Araújo Vélez
29 de marzo de 2026 - 11:10 a. m.
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Su padre falleció cuando él tenia tres años y unos cuantos meses. Era hijo de una esclava haitiana, Marie-Cesette, y del marqués Alexandre-Antoine Davy de la Pailleteterie, quienes se habían conocido en una plantación en las tierras occidentales de Saint-Dominique, luego Haití, en los años 70 del siglo XVIII. Cuando Alejandro Dumas supo su historia, comenzó a preguntar, a indagar. Necesitaba saber, comprender, porque algunos de los personajes a los que interrogaba le decían que Tomás-Alexandre Dumas, el General, o El diablo negro, como lo llamaban, su padre, había sido degradado por Napoleón Bonaparte pues se había opuesto a algunas de sus órdenes, en especial, controlar una sublevación de esclavos en la muy remota isla de Haití. Otros le contaban que luego de una derrota le había dicho, “Por la gloria y el honor de la patria, yo daría la vuelta al mundo, pero si solo se tratara de un capricho suyo, no daría un solo paso”.

Lo cierto era que aquel hombre había sido vendido como esclavo por su propio padre, que luego lo había vuelto a comprar y se lo había llevado a París. Había luchado junto a Napoleón y ascendido a general muy a pesar de que en las milicias no toleraban a los mestizos. Dumas hijo leyó sus cartas, sus escritos, y escuchó, mientras intentaba sobrevivir como mensajero, vendedor de tabaco y aprendiz en la oficina de un Notario. Después, de adolescente, comenzó a escribir románticos dramas, ensayos de poesía, y obras de teatro. En el fondo, la historia que contaba eran las historias de su padre, sazonadas con algún perfume de mujer y con duelos de espadachines. En 1825 estrenó su primera obra, “La caza y el amor”, y un año más tarde, “Blanca de Beaulieu”, un texto en prosa que narraba la vida de la hija de un rebelde levantado en armas contra la República francesa de 1793, y quien fue llevada como prisionera precisamente adonde el general Dumas.

Dumas jamás dejó de escribir. Ni siquiera cuando ya era reconocido en toda Europa por sus novelas y obras, en especial, “El conde de Montecristo” y “Los tres mosqueteros”. La primera se la había encontrado entre los borradores de las memorias de un zapatero de nombre François Picaud, y la segunda, de la biografía vuelta novela de Gatien de Courtilz de Sandras sobre Charles de Batz-Castelmore d’Artagnan. En las dos, igual que en la mayoría de sus más de 150 libros, trabajó con Auguste Maquet, aunque le pagó fuertes sumas de francos por eliminarlo de los créditos. Dumas era generoso, decían, hablador, dicharachero y sorprendente, y también vanidoso. En 1860, conoció a Giuseppe Garibaldi y acabó trabajando con él y para él. Le llevaba armas, las transportaba, le hacía préstamos que eran regalos, enviaba noticias de sus actos a Francia, Inglaterra, España y el resto de Europa, y tomaba apuntes sobre cada uno de sus pasos y dichos.

Cuando Garibaldi logró la unificación de Italia, el 17 de marzo de 1861, Dumas decidió darle forma a los mil y un datos e ideas que había coleccionado a su lado y les añadió los diversos apuntes que “El héroe de dos mundos” había ido dejando en sus cuadernos, desde su infancia hasta sus luchas por la libertad en Uruguay y Brasil, terminando con su victoria en la vieja y hasta entonces dividida Italia del siglo XIX. De algún modo, las memorias de Garibaldi surgieron de las propias memorias de Alejandro Dumas, y cuando se publicaron, a fines de siglo y comienzos de los años de mil novecientos, la gran pregunta que se hacían muchos de sus lectores era si todo aquello era verdad.

Fernando Araújo Vélez

Por Fernando Araújo Vélez

De su paso por los diarios “La Prensa” y “El Tiempo”, El Espectador, del cual fue editor de Cultura y de El Magazín, y las revistas “Cromos” y “Calle 22”, aprendió a observar y a comprender lo que significan las letras para una sociedad y a inventar una forma distinta de difundirlas.fernando.araujo.velez@gmail.com
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Tulio Claudio (70717)Hace 6 minutos
Las memorias de 150 libros mientras trabajaba con Garibaldi ? Increíble; con qué tiempo mientras escribía 150 libros ? No lo cree ni el Ptas. Era que no comía? No dormía? No cumplía con las necesidades básicas insatisfechas ? Sería mejor que nos contara sobre las "Memorias de Adriano".
Juan felipe Vélez gomez(82042)Hace 1 hora
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