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A mano alzada

China: miradas a un viaje

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Fernando Barbosa
19 de noviembre de 2023 - 02:00 a. m.
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Independientemente de las simpatías o antipatías que generen China y su Gobierno, sería insensato desconocer que nos encontramos frente a la segunda potencia económica del mundo y a un gran jugador no solo regional sino mundial. Tampoco puede olvidarse que la retirada de los Estados Unidos del Asia durante el gobierno de Trump hizo inevitable una recomposición del orden internacional y regional, incluida la política en el Asia Pacífico sensible a nuestros intereses. De igual manera es necesario mencionar la estrategia de una guerra comercial y tecnológica de Occidente contra China que insiste en identificarla como un enemigo. Por fortuna las posturas se están moderando, tal como pudo verse en la reunión del G7 en Hiroshima el pasado mes de mayo. En el comunicado conjunto que expidió el Grupo, se lee: “Estamos preparados para construir relaciones constructivas y estables con China, reconociendo la importancia de comprometernos con franqueza y expresar nuestras preocupaciones directamente a China”.

Al evaluar estos escenarios, puede decirse que la reciente visita del presidente Petro a Beijing encaja bien dentro de lo que puede entenderse como un giro fresco y positivo en nuestras relaciones internacionales. Pero estos son temas complejos que ameritan la concurrencia de factores tradicionales y nuevos.

En el editorial del periódico El Porvenir de Cartagena del 1° de febrero de 1891, titulado “Los chinos”, se advertía: “El príncipe Kung [1833-1898, también llamado Gong, hijo del emperador Daoguang] pronostica, con razón, que dentro de medio siglo China hará competencia a los pueblos más manufactureros del mundo”. En este escrito del presidente Rafael Núñez se recogían comentarios de varias fuentes relacionados con lo que sucedía en aquel país por entonces y lo que podría esperarse del mismo. Hoy resulta claro que en ese momento no se ponderaron las crisis internas por las que atravesaban los chinos y menos se pudo prever la derrota frente a Japón en 1895 ni los cambios que sobrevendrían ya entrado el siglo XX.

Es evidente que nadie puede garantizar cómo será el futuro de la China y del mundo de hoy. Pero los hechos que nos rodean, nada diferentes a los que sorprendieron a Núñez, son notorios y reclaman ser considerados con suficiente cuidado e interés.

Las realidades y los conceptos políticos son complejos y es imposible reducirlos a una sola verdad. Además son inciertos pues en política, por lo general, no se ponen todas las cartas sobre la mesa al mismo tiempo. Sin embargo, la historia nos da pistas. Recordemos que hasta comienzos del siglo XIX China fue el país más rico del mundo; según cálculos, producía el 32 % del PIB mundial. Pero no fue algo casual. Tal como se lee en el Shangjunshu (8-2), escrito en el siglo III a. C., desde aquel entonces ya se propiciaba la política de “enriquecimiento del Estado y fortalecimiento del Ejército” (fuguo qiangbing).

Las bases acordadas por los dos gobiernos durante la visita de Petro representan unos puntos de partida concretos y aprovechables cuyo éxito dependerá de nuestra capacidad de transformarlos en hechos. Todo, sin olvidar la necesidad de que el Gobierno recobre la Política (con mayúscula) como estrategia internacional de primer orden y que los empresarios se animen a desarrollar empresas y productos competitivos para esa región del mundo. Ellos son los que saben producir y hacer negocios y, sin su concurso será imposible mejorar la balanza comercial.

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Pedro(86870)20 de noviembre de 2023 - 04:11 p. m.
Gracias doctor Fernando Barbosa por su columna. Los empresarios deberían ayudar a parar el odio contra Petro. Este gobierno tiene un buen equipo económico y no está gobernando tan mal como dicen
Magdalena(45338)20 de noviembre de 2023 - 03:19 a. m.
En China las reglas,se cumplen o se cumplen, de lo contrario se les cobra por igual al que sea corrupto.
David(0vhxw)19 de noviembre de 2023 - 04:40 p. m.
ATENAS COMO SIEMPRE AVE DE MAL AGUERO......
  • Atenas(06773)19 de noviembre de 2023 - 05:36 p. m.
    Oye, tú, Deivid, si lo expresas así, tan escueta/, es xq’ sin dudas le das crédito a mis aterrizadas apreciaciones. ¿Me equivoqué, acaso, con anticipar el fracaso o caos q’ sería este pestilente régimen a las primeras de cambio? Good luck, Athens.
Atenas(06773)19 de noviembre de 2023 - 03:24 p. m.
Y en la vacaloca q’ es Colombia hoy, ¿si habrá sujeto pa acordar con China, país ducho en cuentos chinos y en artículos de cuestionable calidad, espacios pa equilibradas negociaciones? Me temo q’ no, puesto q’ difícil es q’ aquí, en el régimen del sofista, resulte un hábil jinete q’ le siga la corriente con esta desbandada q’ hay.
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