Sin correr muchos riesgos, podría decir que todos los días somos testigos de un “momento histórico”. A esa circunstancia nos atan los medios sin que actúe restricción alguna. Ahora, cuando nos preocupamos por lo que sucede y tratamos de indagar en qué momento y por cuáles causas debió modificarse nuestra vida, la calificación que se usa para valorar la política, la economía, el deporte, queda en el limbo sin contenido alguno. Una mirada hacia atrás nos deja con un inventario muy pobre de los acontecimientos que deberían habernos marcado.
Por supuesto, no se trata de algo exclusivo de nuestra cotidianidad. Sin embargo, cuando...
Conoce más
