El decurso del cuatrienio de izquierda, elegido en una democracia tradicionalmente dominada por los partidos de derecha, es impredecible y mucho más cuando el nuevo gobierno se rodeó del continuismo de los partidos que eligieron presidentes de esa tendencia, contra los que ejerció oposición sin mesura.
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En ese escenario, la nominación de la doctora Carolina Corcho Mejía para el Ministerio de Salud se puede convertir, al final del gobierno del presidente Petro, en el emblema de la gran transformación que los ciudadanos estaban esperando y le consagraría un sitial en el restablecimiento de los derechos fundamentales vulnerados.
A la ministra Corcho la asiste la certeza de que su nombramiento responde a la confianza del presidente electo en sus capacidades. Por consiguiente, su gestión no será negociable ni presionada por la voracidad de la clase política ni por los aseguradores del sector económico, como ha ocurrido en las pasadas administraciones. La magnitud de los problemas por resolver y la complejidad de transformar el sistema para satisfacer las exigencias de la Ley Estatutaria de Salud (LES) requerirán su permanencia durante todo el período de gobierno.
La ministra es médica de la Universidad de Antioquia, con posgrado en psiquiatría de la Universidad Nacional y maestría en estudios políticos de la Universidad Javeriana. Fue presidenta de la Asociación Nacional de Internos y Residentes, lo que le permitió formar parte de la Gran Junta Médica que presentó el proyecto de la Ley Estatutaria de Salud en 2014. Igualmente, se integró a la Comisión de Seguimiento a la Sentencia T-760, órgano consultor de la Corte Constitucional para temas de política pública en salud. Fue directora de Participación Social y Atención al Ciudadano de la Secretaría de Salud de Bogotá. Se desempeñó como vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana.
Coincidimos en los foros de la Comisión de Salud de la Academia Nacional de Medicina, en los que se debatieron permanentemente los problemas estructurales del sistema impuesto por la Ley 100, cuyo eje es el aseguramiento comercial de los intermediarios privados. En esta entidad se redactaron, desde 1998, varios proyectos para reformar la Ley 100, que no progresaron en el Congreso por los conflictos de intereses de los legisladores. Vale recordar que se identificaron varias EPS que aportaron recursos públicos de la salud para financiar campañas políticas.
La perspectiva con la doctora Corcho es diferente, porque su entereza moral y su convicción ética sobre el derecho fundamental de la salud no darán espacio a que esa corrupción se repita.
La función más importante de la ministra Corcho será su interacción con los diversos organismos del Estado para desarrollar los determinantes sociales de la salud, contenidos en la Carta Internacional de Derechos Humanos, observación 14 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) de la ONU (2000), que incluyen, entre otros, el acceso al agua potable, condiciones sanitarias adecuadas (disposición de excretas), seguridad alimentaria, vivienda digna, energía eléctrica, acceso al transporte público, medio ambiente sano, educación, recreación y condiciones de trabajo dignas, seguras y sanas. Posiblemente la ministra considere, con el beneplácito del presidente electo, la creación de una dependencia interministerial que se convierta en la estrategia de desarrollo que conduzca al estado de bienestar universal para todos los colombianos, de áreas rurales y urbanas, objeto de toda política de gobierno centrada en el ciudadano. Desde hace varios años la ministra Corcho ha trabajado con varias entidades y profesionales del sector en un proyecto que reglamente la LES, de la que es coautora, y que posiblemente presentará una vez se inaugure el mandato del presidente Petro. El nuevo modelo estará cimentado sobre una estrategia de atención primaria integral en salud (art. 12, LES), con acceso universal, igualitario, no asociado a la capacidad de pago. El nuevo sistema estará orientado tanto a la prestación integral de servicios (art.8, LES), como también al control de los riesgos de la salud.
Saludo con entusiasmo tan acertado nombramiento del presidente electo. En este saludo me acompañan, desde el infinito, los doctores José Félix Patiño R. y Nelson Contreras C., luchadores del derecho fundamental a la salud. Buena suerte, ministra Corcho.