Desde el 3 de enero de 2026, persisten las inconsistencias sobre el número de presos políticos que permanecen en esa condición y los liberados a partir de esa fecha en Venezuela. La ONG Foro Penal informó que las excarcelaciones verificadas corresponden a 139. Esta cifra difiere de la presentada por el presidente de la llamada asamblea de ese país, Jorge Rodríguez, quien divulgó que las liberaciones fueron más de 400 personas, desde diciembre del año pasado. La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), cercana a María Corina Machado, sitúa el número de excarcelaciones entre 139 y 155 personas.
Orlando Moreno, coordinador nacional del Comité de Derechos Humanos del partido Vente Venezuela, denunció que varios presos políticos recluidos en el centro penitenciario Rodeo 1, a las afueras de Caracas, iniciaron una huelga de hambre para protestar por las condiciones a que están sometidos y exigir su libertad. Aseguró que los detenidos han sido reducidos a aislamiento prolongado, confinamiento en celdas de castigo y desnudamiento forzado. La ONG Foro Penal reiteró que los presos políticos superan actualmente los 900 en Venezuela.
Los presos políticos más antiguos son los expolicías metropolitanos Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina, sentenciados por los sucesos del 11 de abril de 2002, desde la época de Hugo Chávez. A pesar de que padecen diversas enfermedades y de que se vencieron los términos de sus condenas, no han sido liberados y están encarcelados lejos de sus familiares.
Otro caso que proviene del gobierno de Hugo Chávez es el del general Raúl Isaías Baduel, quien lo restituyó en el poder en 2002, pero se le enfrentó cuando el mandatario pretendió cambiar la Constitución en 2007. Baduel fue arrestado el 2 de abril de 2009, llevado al centro penitenciario Rodeo 1, y posteriormente a la cárcel del Helicoide, donde falleció el 12 de octubre 2021.
Su hija Andreína, activista y periodista, en entrevista para la revista Semana (17-01-2026), sostuvo que la persecución a su familia ha sido emblemática porque su hermano Josnars sigue en la cárcel desde 2020. Describió que “está en una cárcel que es el centro de tortura del régimen venezolano, Rodeo 1, en unas condiciones inhumanas, en una celda de dos por dos metros, en la que únicamente tiene una cama de cemento y una letrina. De los cinco años y ocho meses que lleva en cautiverio, pasó casi cuatro años en el Helicoide, del Sebín (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), donde fue torturado brutalmente y hoy necesita cuatro intervenciones quirúrgicas”.
Expresó que “Venezuela sigue siendo una dictadura”. Respecto de Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez conceptuó que “ningún venezolano está de acuerdo con que ellos permanezcan en el poder”. Enfatizó: “Sigue siendo una dictadura mientras no se rescate la institucionalidad democrática, mientras los poderes sigan secuestrados en manos de quienes ya violaron los derechos humanos”.
Finalizó describiendo que “en tortura física hay un patrón de colgarlos para propinarles golpizas, asfixiarlos, colocarles electricidad. Tenemos testimonios de presos que han sido sometidos a violencia sexual o a los que les han arrancado las uñas. Como parte de la tortura psicológica, les muestran fotos de los familiares, amenazándolos para intentar coaccionarlos y doblegar su voluntad”. Ante esta realidad del régimen dictatorial, la entrevista de Andreína Baduel demuestra su convicción para que se retorne a la democracia y se instaure internacionalmente el juicio y la condena a tan flagrante violación de los derechos humanos, por parte de los agentes que cooptaron a la nación venezolana.
Otro episodio de repercusión internacional fue el de los italianos Alberto Trentini y Mario Burlò, liberados el 12 de enero, detenidos por el régimen dictatorial por más de un año. Fueron arrestados sin explicación en noviembre de 2024. Fueron recluidos en la prisión de El Rodeo 1, en Guatire, en celdas casi a oscuras, donde solo podían dar seis pasos. Cada día eran despertados a las 5:30 de la mañana para el conteo, con nombre, apellido y nacionalidad. Describieron que las condiciones sanitarias eran extremas. “Había una letrina en el mismo pavimento donde dormían; los guardias solo pasaban dos veces al día con agua. Por eso Burlò una vez les dijo a los guardias: ”Hasta los perros tienen necesidades cotidianas; nosotros éramos menos que los perros”. (El País, 01-13-2026).
Human Rights Watch publicó el 30 de abril de 2025 un extenso documento de 116 páginas que tituló “Castigados por buscar un cambio”, en el que Juanita Goebertus, abogada y politóloga colombiana, directora de la División de las Américas de esa entidad, concluyó que “el gobierno venezolano ha asesinado, torturado, detenido y desaparecido a personas que apostaron por la democracia en Venezuela”. Concluyó que “la comunidad internacional debería reafirmar su compromiso por la democracia y los derechos humanos en Venezuela, y el gobierno (de Maduro en esa fecha), rinda cuentas por las atrocidades que ha cometido”.
La crudeza de los testimonios relatados y el informe de Human Rights Watch evidencian que fue un inmenso error el apoyo al dictador Maduro por parte del presidente Petro y de su canciller Rosa Villavicencio.