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Triste final del gobierno fallido de la izquierda

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Fernando Galindo G.
04 de julio de 2026 - 04:26 a. m.
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Tanto el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y entidades nacionales como Eafit contradicen frontalmente la evaluación irreal con la que el presidente saliente intenta justificar su gestión económica. “El nuevo gobierno del presidente electo hereda un déficit fiscal del 7 % y una deuda pública de más del 60 % del producto” (Salomón Kalmanovitz, El Espectador, 29-06-2026). El país crecería por debajo del 2,3 % en 2026, por debajo del 2,6 % estimado a comienzos del año. “Persisten obstáculos como la débil creación de empleo formal, el alto nivel de informalidad y un crecimiento modesto de los ingresos, factores que impactan en la productividad, el consumo y las posibilidades de la reducción de la pobreza”. (Banco Mundial, 2026).

La precipitada renuncia de la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, a partir del 8 de julio, podría interpretarse como la consecuencia del debate que planteó la exministra Cecilia López, porque la tan publicitada entrega de predios a familias campesinas no está soportada por escrituras públicas.

Ecopetrol, que era la joya de la corona para sostener el gasto social, desde 2022 ha tenido una caída de utilidades de 83 %. El gobierno entrante del presidente Abelardo y del vicepresidente Restrepo ha anunciado que emprenderá un plan de recuperación para que Ecopetrol, ya sin ideología y sin corrupción en la gerencia, vuelva a ser la empresa modelo del sector energético de Colombia.

Respecto de la paz total, tanto el presidente saliente como Iván Cepeda recibieron un golpe inesperado con los audios revelados por el canal Caracol, entre Danilo Rueda, alto comisionado de Paz, y Luis Armando Pérez, alias Jerónimo, del clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia. El encuentro entre el guerrillero y el alto comisionado de Paz Danilo Rueda, se habría desarrollado el 2 de septiembre de 2022.

Allí el jefe criminal recordó el cese al fuego unilateral anunciado el 7 de agosto de 2022, el mismo día de la posesión presidencial, y pidió sacar de sus zonas de influencia a los grupos especiales infiltrados de la fuerza pública. Rueda aceptó la solicitud y se comprometió a cancelar cualquier bombardeo contra la organización. Pidió que la “organización entregara información sobre integrantes de la fuerza pública que desobedecieran la orden de frenar las operaciones, y aseguró que tomaría decisiones directamente con el ministro de Defensa.” (Iván Velásquez).

El 12 de agosto de 2022, las Fuerzas Militares y la Policía registraron la mayor sacudida de su historia reciente, con la salida de más de 35 generales de la República, ordenadas por la Presidencia. El guerrillero alias Jerónimo insistió en que debía existir un levantamiento de órdenes de captura y de extradición para crear confianza. Danilo Rueda contestó: “todo eso se hace”. El guerrillero añadió que se necesitaba desescalamiento de los operativos en las áreas. El alto comisionado Rueda respondió: “Sí”.

Lo revelado por los audios de Caracol significa que el Estado fue sometido en el proceso de la paz total al dominio de los más abominables criminales que impusieron sus órdenes a los organismos de seguridad del Estado colombiano.

Como ha sido característico en el gobierno saliente, desde la presidencia hasta el ministro Velázquez, los funcionarios involucrados evaden la autoría de las instrucciones impartidas para frenar la acción de las fuerzas armadas contra semejante delito, que viola la Constitución, que ordena la preservación y la integralidad de todo el territorio nacional. (Artículo 2, De los principios fundamentales, 1991).

Si los videos del alto comisionado Danilo Rueda y su criminal interlocutor se hubieran conocido antes del 21 de junio, el señor Cepeda, patrocinador de la paz total, posiblemente no hubiera alcanzado la votación que obtuvo, como reacción de la sociedad ante la gravedad del delito contra la patria colombiana.

El pronunciamiento del señor Cepeda, que se declara en “desobediencia civil”, es otra de las artimañas acostumbradas por la izquierda, cuando prevén las consecuencias legales de sus acciones, como la comentada en los audios descritos. Volver al agotado argumento de la nacionalidad americana del presidente electo desdice de la capacidad del señor Cepeda para estar al frente de la oposición al nuevo gobierno. En repetidas columnas se ha citado al constitucionalista Mauricio Gaona, que demostró, hasta la saciedad, que tener doble nacionalidad no es impedimento para ejercer la presidencia, porque el presidente electo satisface el requisito de haber nacido en Colombia. (Artículo 191, CPC, 1991).

El señor Cepeda está padeciendo de incoherencia intelectual, porque inicialmente reconoció que el presidente electo, Abelardo de La Espriella, fue el ganador en la elección del 21 de junio. Ahora, posiblemente por la presión del Pacto Histórico que lo culpa de no haber sido capaz de ganar en la primera vuelta, se revuelca en la desobediencia civil. Intenta que la opinión pública desconozca que la periodista Salud Hernández demostró que el perdedor Cepeda recibió apoyo en territorios donde tienen presencia estructuras armadas ilegales. Hernández menciona a San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y Solano en Caquetá. En municipios de Chocó y Nariño: Alto Baudó, Bojayá, Timbiquí, Jambaló, López de Micay, El Charco y Barbacoas. Fue la evidencia del “voto fusil o voto de sangre” y cuestionó a quienes consideran que la campaña de Cepeda se desarrolló sin presiones de grupos armados. Concluyó que “lo indignante es que Iván Cepeda, con ese aire de superioridad moral, diga que hicieron una campaña limpia”.

A la intransigencia de la izquierda, el presidente electo y su ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, han advertido que las investigaciones por los abusos de poder de la paz total y el empoderamiento de los forajidos en los territorios que menciona el alto comisionado Danilo Rueda se efectuarán con la observancia incondicional a la ley, por las violaciones a la Constitución colombiana. Al mismo tiempo, notifican al señor Cepeda que afronte la responsabilidad si su “desobediencia”, o la de sus seguidores, altera el orden público, las dependencias del Estado y la seguridad de los ciudadanos y sus bienes. El señor Cepeda se rebajó al nivel de una tal Viviana Marín Carmona, de la juventud comunista, que anunció, a través de un video lleno de vulgaridades irreproducibles, que “somos una plaga, que le va a hacer inviable este país al presidente Abelardo de La Espriella”.

El presidente electo continúa impertérrito en la preparación de su gabinete, con la acertada designación del doctor Miguel Gómez Martínez como su ministro de Hacienda, quien ha anunciado, como corresponde, que respetará la autonomía de la Junta Directiva del Banco de la República, que el mandatario saliente ha intentado atropellar. El presidente Abelardo destacó que el Banco Interamericano de Desarrollo le ofreció 60 millones de dólares, no reembolsables, para el inicio de su gobierno, que serán administrados con la coordinación del ministro Gómez Martínez.

A pesar del señor Cepeda y del saliente mandatario, se respira un ambiente de entusiasmo y esperanza en la sociedad, con el advenimiento del gobierno de derecha del presidente electo, Abelardo de la Espriella, que debería ser celebrado por los medios, pues el llamado es que todos contribuyamos al desarrollo del país y al Estado de Bienestar para los ciudadanos.

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Pathos(78770)Hace 22 minutos
Este reporte tan detallado de la situación se convierte en una denuncia de las mentiras q esgrimen Petro y Cepeda para justificarse y darle continuidad al mejor gobierno de los últimas décadas
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