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La Unidad Investigativa de Caracol Radio presentó el 24 de agosto el informe, en manos de la Fiscalía y de la Procuraduría, de la UIAF (Unidad de Información y Análisis Financiero), sobre Coosalud EPS y su filial Inversa S.A.S.
De entregas anteriores de esta columna sobre el entramado mencionado, se colige que la Superintendencia Nacional de Salud (Ulahy Dan Beltrán López) había encontrado que en diciembre de 2022 se suscribió un crédito entre el banco GNB Sudameris S.A. y la compañía Coosalud Inversa S.A.S., en el que Coosalud fue registrada como garante, es decir: la EPS, con dineros públicos, se convirtió en fiador de una empresa privada. Dos años más tarde, el banco notificó el incumplimiento del crédito y activó la cláusula de incumplimiento. Se cubrió con los recursos del fideicomiso de Coosalud y transfirió 206.000 millones de pesos para saldar la deuda el 20 de noviembre de 2024.
Desde octubre de 2024, el exsuperintendente de Salud Luis Carlos Leal había detectado posibles hechos delictuosos de intermediación de Coosalud e Inversa S.A.S., y pidió a la Fiscalía investigar al señor Mario Urán, a los gerentes/interventores de Emssanar, SOS y AsmetSalud. En esa denuncia, “la Superintendencia mencionó presuntos direccionamientos, solicitud de perfilamiento de los funcionarios de la Superintendencia y otros posibles hechos delictuosos”. Previamente, en septiembre del mismo año, Caracol Radio publicó varios correos donde consta el intercambio de información reservada entre el señor Urán y empleados de las EPS intervenidas, que originaron las sospechas de la Superintendencia. Urán utilizó un correo institucional de Coosalud el 26 de mayo, cuyo asunto fue: “Estructura. PMU medicamentos”, dirigido a funcionarios de las EPS involucradas.
Natalia Largo, presidente operativa de Coosalud EPS, reconoció que desde 2022 el señor Urán ejercía una asesoría para la implementación del “plan táctico” en todos los territorios de Coosalud, por lo que le habían asignado el correo institucional, para “acceder a las diferentes herramientas donde están publicados los indicadores a los que Mario Andrés, junto con todo el equipo directivo nuestro, hacía seguimiento semanal”. Conocida la denuncia ante la Fiscalía, la presidente operativa Largo dirigió una comunicación al medio radial: “queremos decirle a Caracol y a los oyentes que no conocíamos el uso que hacía Mario Andrés Urán del correo electrónico que había sido otorgado en su función de asesor”. Finalmente, la presidente Largo despidió al señor Urán.
La salida del superintendente Leal, en octubre de 2024, suscitó suspicacias en medios periodísticos que la asociaron con su denuncia ante la Fiscalía. El periodista Santiago Ángel R. tituló en La República: “¿A Urán quién lo protege?”, señalando que, en el pulso con el exsuperintendente Leal, se favoreció al lobista.
El superintendente que reemplazó a Luis Carlos Leal, Giovanny Rubiano, informó que los recursos que presuntamente fueron desviados serían de difícil recuperación, pues el banco aseguró que el proceso se realizó en el marco normativo y legal vigentes. Agregó que trasladó el hallazgo a la Fiscalía General de la Nación para que adelante las investigaciones correspondientes, que implican una auditoría forense.
El señor Jaime González Montaño, presidente ejecutivo de Coosalud y de Coosalud Inversa S.A.S., declaró a la Unidad Investigativa de Caracol (24 de agosto) que el préstamo de crédito entre el banco GNB Sudameris S.A. y la compañía Coosalud Inversa S.A.S., por 220.000 millones de pesos, lo fue a esa empresa privada, y que el aval acordado con la EPS se respalda en el 8 % que les corresponde a las EPS en el margen de solvencia.
Coosalud tiene alrededor de 3,5 millones de afiliados y se le han encontrado 13 millones de facturas duplicadas por servicios prestados, que pueden significar 40 billones de pesos cobrados al sistema.
No es un tema menor de corrupción que requiere que los nuevos funcionarios del Ministerio de Salud profundicen en las denuncias interpuestas ante los órganos de control, para prevenir que estas conductas se sigan repitiendo, como ya había ocurrido con Saludcoop, tantas veces referenciada como contraejemplo de las EPS desviadas de su finalidad, en la intermediación aseguradora de los recursos de la salud.
