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En lo que queda, reformar la salud

Fernando Galindo G.
26 de diciembre de 2020 - 03:00 a. m.

Atendiendo la exigencia del Ministerio Público del 14 de diciembre, a los tres días el presidente Duque, en su seriado vespertino, informó sobre la contratación de 40 millones de dosis de las vacunas anti-COVID-19 para la población colombiana.

En los noticieros de la noche la representante de la farmacéutica Pfizer, Kirby Jiménez, ratificó la compra de diez millones de dosis para cubrir la inmunización de cinco millones de colombianos, que serán vacunados a partir de febrero de 2021 en la etapa 1 de la fase 1. Posteriormente, el ministro Ruiz advirtió que dicha farmacéutica asumirá la logística del transporte, a -70 °C, hasta los lugares de vacunación.

La explicación que ha brindado el ministro Ruiz sobre la estrategia diseñada para el desarrollo del programa de vacunación es convincente y demuestra que ha sido planificada cuidadosamente, tomando como referencia las experiencias del Reino Unido, Estados Unidos y México, entre otros países. Conociendo la idiosincrasia de los políticos y de los tramitadores, el ministro advirtió que para el orden establecido de vacunación no caben las recomendaciones y demandó la disciplina de todos los ciudadanos. Ojalá así lo cumplan los vacunadores.

Han sido muchos los errores cometidos no solo en Colombia, sino universalmente, con el manejo de la pandemia y algunos países los hemos sufrido en extremo, incluida la violación a derechos fundamentales.

Esta alternativa de la vacunación es un bálsamo para la deteriorada salud pública, en mal momento regida por los intereses económicos incentivados por la Ley 100.

El gobierno del presidente Duque, en el año y medio que le queda, podría hacer una historia trascendental si se decidiera a reglamentar la Ley Estatutaria de Salud de 2015 que, hasta ahora, ha sido ignorada conscientemente.

La ocasión es propicia no solo porque la ciudadanía ve con esperanza las contrataciones para la vacunación anti-COVID-19, sino porque el proyecto de Ley 010 (que el Gobierno se precipitó en avalar) encontró un tropiezo en su tramitación, por la trampa de la falsificación de la firma de uno de los ponentes de Cambio Radical. Los creyentes en la providencia diríamos: “Oh, feliz trampa”, que le facilita al Gobierno un replanteamiento integral del sistema de salud.

La pandemia ha inducido cambios profundos en el comportamiento de la raza humana. De qué sirve el dinero o el exceso en los bienes de consumo si sobre todos nosotros se cierne el riesgo inexorable de ser afectados por ese virus, cuyo origen sigue siendo incierto, pero que posee un poder de letalidad sin distingos de ninguna naturaleza, que ha terminado con conocidos y familiares, en condiciones inmanejables, a pesar de la tecnología en los servicios de salud.

Lo que queda es el derecho fundamental a la salud, universal, igualitaria, con calidad, concomitante con el derecho a la vida, y Colombia dispone de una Ley Estatutaria que así lo consagra, concebida y presentada por la sociedad civil.

El gobierno del presidente Duque, si así lo asume, pasaría a la historia como innovador, humanitario e independiente de presiones económicas y políticas, en favor de los derechos fundamentales de sus gobernados.

 

Alvaro(14090)27 de diciembre de 2020 - 01:54 a. m.
La falta de informacion del Medico Galindo aterra, Pfizer no responde por efectos secundarios, la mutacion del COVID19 va obligar hacer variaciones a las vacunas, asi como invalidaron la vacuna Rusa y las Chinas, las mismas inconsistencias sufre la vacuna Pfizer, ademas pensar que la ley 100 va ser derogada y hacer algo que sirva es una ilusion, se les acabaria el festin de los recursos.
orlando(45745)26 de diciembre de 2020 - 09:44 p. m.
Que Dios y el Presidente Duque lo oigan Dr. Galindo, falta ver que decide el Mesias, y el Centro Democrático.
Atenas(06773)26 de diciembre de 2020 - 05:36 p. m.
Estas voces de templanza y aliento, como las de la columnista, de quien fácil salta a la vista q' conoce del asunto propuesto, y q' en el común de los casos su voz ha sido cáustica y de dudas sobre el sist. de salud en manos de DUQUE, bienvenidas son. Tamb., en el entendido de otros igual de conocedores, el legado de Santos y A.Gaviria en materia de salud fue como un regalo griego, con veneno.
  • Alvaro(14090)27 de diciembre de 2020 - 02:00 a. m.
    El legado es de su venerado mayordomo, el creo el esperpento y en sus mandatos lo afianzo y siguio el desangre de los recursos de salud, olvida que en el 2003 por decreto libero el precio de las medicinas para enfermedades terminales que terminaron costando 4 y 5 veces mas del precio normal ... la memoria atrofiada es caracteristica de los aulicos del regimen...
Manuel(6280)26 de diciembre de 2020 - 04:34 p. m.
El engaño es consiste en afirmar que el sistema de salud se arregla con leyes, decretos y resoluciones. El asunto es con consultorios, médicos, enfermeros, camas hospitalarias, equipos de diagnóstico, salas de cirugía, terapistas, medicinas idóneas, etc. Y a las EPSs no les interesa "gastar" en eso ...
-(-)26 de diciembre de 2020 - 04:33 p. m.
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