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Regulación global del precio de los medicamentos

25 de septiembre de 2026 - 11:59 p. m.

The Lancet (revista médica y científica de gran prestigio internacional, fundada en Gran Bretaña en 1823) publicó el 13 de septiembre el estudio que evalúa de forma crítica el impacto de la regulación de precios de medicamentos a escala global. Se centra en la política estadounidense de Nación Más Favorecida (MFN), y sus modelos GLOBE (para fármacos en hospitales y clínicas) y GUARD (para farmacias), bajo la administración Trump. Están reconfigurando la regulación global del precio de los medicamentos.

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Los hallazgos fundamentales del estudio de The Lancet:

1. Presión internacional para subir precios. Al vincular lo que paga el sistema estadounidense Medicare a los precios de una cesta de 19 países de referencia: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Países Bajos, Noruega, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza y Reino Unido, la industria farmacéutica se ve empujada a elevar los precios fuera de EE. UU., y a retrasar los lanzamientos en mercados con precios más bajos para no arrastrar a la baja el valor de su mayor mercado. (Estados Unidos).

2. Impacto desproporcionado: para 3 de cada 4 medicamentos innovadores estudiados, la pérdida de ingresos que sufrirían las farmacéuticas en EE. UU., al bajar sus precios, supera las ventas anuales totales de ese fármaco en el país de referencia. Por ello, las corporaciones prefieren retrasar o retirar el acceso en países de menores ingresos relativos o con fuertes controles antes de reducir el precio en EE. UU.

3. Ahorros mermados por pactos privados: aunque el modelo original podría recortar el gasto público de medicamentos de marca en EE. UU. entre un 16 % y 18 %, el estudio destaca que los acuerdos confidenciales bilaterales firmados por el gobierno estadounidense con al menos 17 farmacéuticas eximen a estas corporaciones de las reglas, reduciendo el ahorro potencial en 71 %. El análisis, liderado por investigadores de Harvard, la Universidad de Zúrich y la London School of Economics, demuestra que la regulación de precios de un solo país ya tiene consecuencias directas y sistémicas en el acceso global a la salud.

Precisamente, la periodista Giedre Pesckyte escribió en Euro News el 14 de septiembre la columna “Estados Unidos busca bajar el precio de los fármacos a costa de los europeos”, aduciendo que los pacientes europeos podrían afrontar esperas más largas para algunos medicamentos nuevos, ya que los esfuerzos de Estados Unidos por abaratar los fármacos animan a las farmacéuticas a retrasar lanzamientos en mercados más baratos. Aludió a que el presidente Trump trató de impulsar que el precio de los medicamentos se alineara con los niveles más bajos de otros países desarrollados, la llamada fijación de precios de Nación Más Favorecida (MFN). Agregó que esta política podría tener consecuencias negativas.

Los investigadores referenciados previamente analizaron 195 medicamentos patentados, que en conjunto representan 87.900 millones de dólares (76.087 millones de euros), del gasto anual de Estados Unidos. Contrastaron que, en tres de cada cuatro medicamentos estudiados, el dinero que las compañías perderían al bajar los precios en Estados Unidos sería superior a sus ventas anuales totales en los países utilizados como referencia para fijar los precios estadounidenses.

Kerstin Vokinger, coautora del estudio y experta del ETH Zúrich y de la Universidad de Zúrich, afirmó que “las políticas de Estados Unidos pueden afectar el acceso a los medicamentos a escala global. Al final, quienes sentirán el impacto son los pacientes”.

El European Patients Forum, en un comunicado para Euronews Health anotó: “El riesgo es muy concreto: si las compañías farmacéuticas retrasan el lanzamiento de medicamentos en Europa, porque los precios pueden utilizarse para fijar los estadounidenses, los pacientes de aquí podrían tener que esperar más tiempo para acceder a tratamientos que ya están disponibles en otros lugares. Para alguien que vive con una enfermedad grave o progresiva, una espera adicional puede tener un impacto real en su salud y en su calidad de vida”. También advirtió que, si la ejecución de la política de precios de los medicamentos de Estados Unidos “provoca retrasos en los lanzamientos en otros países sin aportar los ahorros esperados para Medicare (el programa de seguro de salud estadounidense), existe el riesgo de que se convierta en una situación en la que todos pierdan, tanto los sistemas sanitarios como los pacientes”.

No obstante, según las normas farmacéuticas de la Unión Europea, una compañía tiene que poner en el mercado un nuevo medicamento si un país lo solicita en un plazo de tres años, o pierde dos años de derechos de monopolio. Esta condicionalidad actúa como un “contrapeso” frente a las consecuencias de la política de medicamentos de Trump. Sin embargo, es poco probable que por sí sola modifique en forma significativa la magnitud de los ahorros.

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Consultor salud, del doctor Carlos Felipe Muñoz Paredes, en publicación del 16 de septiembre, anotó que, entre los 195 medicamentos analizados, Corea del Sur terminó siendo la referencia vinculante en 33,8 % de los casos, seguida por Noruega, con 13,8 %, y Australia, con 12,3 %. Afirmó que “el precio de un país pequeño puede afectar un mercado estadounidense gigantesco. Medicare representa un mercado tan grande que una reducción provocada por un precio extranjero puede superar varias veces los ingresos que obtiene la compañía en el país utilizado como referencia”. Confirma los análisis europeos consignados previamente: “una compañía puede aceptar menores ventas en determinado país, antes que establecer públicamente un precio capaz de reducir sus ingresos estadounidenses”.

Para efectos de la comprensión de la política de Trump sobre la fijación de precios de Nación Más Favorecida (MFN), Consultor Salud tituló: “¿Qué significa todo esto para el precio de medicamentos en Colombia?”. Elaboró que Colombia no figura entre los 19 países utilizados por GLOBE y GUARD, y lista los países que Colombia utiliza para su propia referenciación internacional de precios de medicamentos.

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La Circular 18 de 2024 estableció una canasta colombiana también de 19 países: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, India, Italia, México ,Noruega, Panamá, Perú, Portugal, Reino Unido y Sudáfrica.

Aclara que la metodología colombiana exige fuentes oficiales, actualizadas y de acceso abierto. Prioriza el precio del fabricante cuando está disponible y utiliza un período de referencia de doce meses. Tampoco adopta automáticamente el precio más bajo observado internacionalmente.

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A continuación, Consultor Salud se refirió a la Circular 22 de 2026, que representa una aplicación de gran escala de la metodología vigente de regulación de precios de medicamentos en Colombia. Afirma que la norma incorporó 33 mercados relevantes y cuatro submercados al régimen de control directo. También modificó mercados ya regulados y actualizó 528 mercados relevantes y 22 submercados. El margen de ajuste calculado para la Circular fue de 9.6%. Adiciona que los nuevos precios máximos de venta están vigentes desde el 19 de agosto de 2026.

Finaliza resaltando que Colombia mueve otra pieza importante. El INVIMA expidió el 6 de agosto de 2026 la Resolución 2026043704, mediante la cual adoptó lineamientos para utilizar decisiones regulatorias de otras jurisdicciones “Reliance”, como buena práctica dentro de la evaluación de medicamentos. Considera que este cambio puede reducir duplicaciones regulatorias y aprovechar evaluaciones científicas realizadas por autoridades reconocidas. Enfatiza que Reliance significa utilizar inteligentemente trabajo regultorio ya realizado, manteniendo responsabilidad y capacidad técnica nacional.

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Concluye citando que la Ley 2386 de 2024 estableció las pautas de una política nacional de investigación científica, desarrollo tecnológico, innovación y producción de la industria farmacéutica para la autonomía sanitaria. La norma reconoce el carácter estratégico de esta industria e incluye medicamentos, principios biológicos, radiofármacos, materias primas y otras tecnologías sanitarias.

“La importancia de esta política aumenta cuando los medicamentos empiezan a utilizarse como instrumento de política comercial e industrial entre las grandes economías”.( Dr. Carlos Felipe Muñoz P., Consultor Salud).

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Regulación global de precio de medicamentos.

Fernando Galindo G.

The Lancet, (revista médica y científica de gran prestigio internacional, fundada en Gran Bretaña en 1823), publicó el 13 de septiembre el estudio que evalúa de forma crítica el impacto de la regulación de precios de medicamentos a escala global. Se centra en la política estadounidense de Nación Más Favorecida, (MFN), y sus modelos GLOBE (para fármacos en hospitales y clínicas) y GUARD (para farmacias), bajo la administración Trump. Están reconfigurando la regulación global del precio de los medicamentos.

Los hallazgos fundamentales del estudio The Lancet: 1. Presión internacional para subir precios. Al vincular lo que paga el sistema estadounidense Medicare a los precios de una cesta de 19 países de referencia: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Países Bajos, Noruega, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza y Reino Unido, la industria farmacéutica se ve empujada a elevar los precios fuera de EE.UU., y retrasar los lanzamientos en mercados con precios más bajos para no arrastrar a la baja el valor de su mayor mercado.(Estados Unidos).

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2. Impacto desproporcionado: para 3 de cada 4 medicamentos innovadores estudiados, la pérdida de ingresos que sufrirían las farmacéuticas en EE.UU., al bajar sus precios supera las ventas anuales totales de ese fármaco en el país de referencia. Por ello, las corporaciones prefieren retrasar o retirar el acceso en países de menores ingresos relativos o con fuertes controles antes de reducir el precio en EE.UU.

3. Ahorros mermados por pactos privados: aunque el modelo original podría recortar el gasto público de medicamentos de marca en UU.UU. entre un 16% y 18%, el estudio destaca que los acuerdos confidenciales bilaterales firmados por el gobierno estadounidense con al menos 17 farmacéuticas eximen a estas corporaciones de las reglas, reduciendo el ahorro potencial en 71%. El análisis, liderado por investigadores de Harvard, la Universidad de Zúrich y London School of Economics, demuestra que la regulación de precios de un solo país, ya tiene consecuencias directas y sistémicas en el acceso global a la salud.

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Los investigadores referenciados previamente analizaron 195 medicamentos patentados, que en conjunto representan 87.900 millones de dólares, (76.087 millones de euros), del gasto anual de Estados Unidos. Contrastaron que, en tres de cada cuatro medicamentos estudiados, el dinero que las compañías perderían al bajar los precios en Estados Unidos, sería superior a sus ventas anuales totales en los países utilizados como referencia, para fijar los precios estadounidenses.

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Consultor salud, del doctor Carlos Felipe Muñoz Paredes, en publicación del 16 de septiembre anotó que, entre los 195 medicamentos analizados, Corea del Sur terminó siendo la referencia vinculante en 33.8% de los casos, seguida por Noruega, con 13.8% y Australia, con 12.3%. Afirmó que “el precio de un país pequeño puede afectar un mercado estadounidense gigantesco. Medicare representa un mercado tan grande que una reducción provocada por un precio extranjero puede superar varias veces los ingresos que obtiene la compañía en el país utilizado como referencia”. Confirma los análisis europeos consignados previamente: “una compañía puede aceptar menores ventas en determinado país, antes que establecer públicamente un precio capaz de reducir sus ingresos estadounidenses”.

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La Circular 18 de 2024 estableció una canasta colombiana también de 19 países: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, India, Italia, México ,Noruega, Panamá, Perú, Portugal, Reino Unido y Sudáfrica.

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A continuación, Consultor Salud se refirió a la Circular 22 de 2026, que representa una aplicación de gran escala de la metodología vigente de regulación de precios de medicamentos en Colombia. Afirma que la norma incorporó 33 mercados relevantes y cuatro submercados al régimen de control directo. También modificó mercados ya regulados y actualizó 528 mercados relevantes y 22 submercados. El margen de ajuste calculado para la Circular fue de 9.6%. Adiciona que los nuevos precios máximos de venta están vigentes desde el 19 de agosto de 2026.

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Finaliza resaltando que Colombia mueve otra pieza importante. El INVIMA expidió el 6 de agosto de 2026 la Resolución 2026043704, mediante la cual adoptó lineamientos para utilizar decisiones regulatorias de otras jurisdicciones “Reliance”, como buena práctica dentro de la evaluación de medicamentos. Considera que este cambio puede reducir duplicaciones regulatorias y aprovechar evaluaciones científicas realizadas por autoridades reconocidas. Enfatiza que Reliance significa utilizar inteligentemente trabajo regultorio ya realizado, manteniendo responsabilidad y capacidad técnica nacional.

Concluye citando que la Ley 2386 de 2024 estableció las pautas de una política nacional de investigación científica, desarrollo tecnológico, innovación y producción de la industria farmacéutica para la autonomía sanitaria. La norma reconoce el carácter estratégico de esta industria e incluye medicamentos, principios biológicos, radiofármacos, materias primas y otras tecnologías sanitarias.

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“La importancia de esta política aumenta cuando los medicamentos empiezan a utilizarse como instrumento de política comercial e industrial entre las grandes economías”.( Dr. Carlos Felipe Muñoz P., Consultor Salud).

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