Mientras escribo estas líneas —es martes por la noche, y hoy la Corte Suprema dictó medida de aseguramiento contra Uribe—, pasa pitando por la séptima una exigua caravana de autos, no más de 30. Todas, flamantes cuatro por cuatro. El sonido se pierde rápidamente en la oscuridad de la noche.
No me burlo. Constato el estado de ánimo que percibo. Uribe ha sido ya por un par de meses el político más desprestigiado del momento según los sondeos, y sus seguidores, que constituyen en todo caso una gran corriente política, son ya no más que una entre varias. Además, la gente está muy concentrada en sobrevivir a la pandemia. Por supuesto,...
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
