Publicidad

Las suertes del chimpancé

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Francisco Gutiérrez Sanín
10 de junio de 2016 - 02:42 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Philip Tetlock, quien ha hecho más que nadie por investigar y entender la calidad de la predicción política, alguna vez escribió que el grado de acierto del pronóstico experto es similar al de un chimpancé no entrenado lanzando dardos a un blanco.

Es decir, peor que el de un cara-y-sello. Cierto, en su segunda gran obra Tetlock se arrepintió un poco de esta imagen, pues era tan sugerente que dejó de lado las otras enseñanzas de su trabajo (básicamente, qué tipo de mentalidad podría permitirnos quedar un poco por encima del desempeño del mono).

Pero la tendencia al error de bulto queda, por lo que cada vez que el dardo en efecto acierta los que nos divertimos con estas cosas tenemos el legítimo derecho de celebrar. Esto es lo que hago ahora con la Trump-ada que nos ha dado Estados Unidos. Desde el ya lejano primer super-martes predije que Trump ganaría, o que, en el caso remoto de que su impulso se debilitara, la única otra opción sería Cruz. Así fue como sucedió. Más aun, dije que aunque la demografía favoreciera a los demócratas, no sería para ellos nada fácil derrotar al brutal empresario de la construcción. Bueno: pues las encuestas actuales dicen más o menos eso. Déjenme confesar que fui bastante suertudo, pero que aún así me siento contento: el desenlace no era tan evidente (muchísimos comentaristas gringos esperaron hasta último momento la “implosión” de Trump) y tres dardos seguidos en el redondel no son poca cosa para la mano peluda y poco calibrada del vaticinador político.

Ahora la competencia está básicamente cerrada, y la cosa pinta de la siguiente manera. Por los demócratas Clinton ganó ya para todos los efectos prácticos (aunque Bernie siga pujando). Es, por desgracia, la adversaria ideal para Trump, que hasta ya le inventó apodo (“la torcida Hillary”). En efecto, la política, como el deporte, no fue bendecida con el bien de la transitividad, así que Clinton, que derrotó a Sanders, es más vulnerable ante Trump que aquel (así al menos lo sugieren numerosas encuestas). Tiene demasiados esqueletos en el clóset y expresa a la perfección la imagen del político convencional, así que ofrece muchos flancos débiles a la saña de matón de Trump.

Pueda ser que sobreviva y gane. Pues nuestro pellejo depende de que este proceso tenga precisamente tal desenlace: que triunfe el (la) politicastro inteligente pero acomodaticia, retórica, gárrula, bien conectada con todos los poderes fácticos (algo análogo pasa en Perú, solo que Keiko no tiene ni los instintos ni el poder de daño de Trump). Ahí es donde dejo de considerarme suertudo, y empiezo a ver cómo se abre un abismo y un gran interrogante a futuro. Pues la aparición de Trump, y la espectacular realineación de la política gringa, no son casuales. Han aparecido nuevas fracturas, especialmente alrededor de la globalización neoliberal, que dividieron en dos porciones a cada uno de los grandes partidos, y abrieron ventanas de oportunidad a nuevos discursos y apelaciones, incluida la autoritaria y nacionalista. Trump mezcla racismo, nacionalismo y ofertas de empleo para los estadounidenses. Sus desplantes caen mal ante sus adversarios, pero bien ante su base social. Sólo hasta muy tarde aquellos han tratado de entender el atractivo de su discurso.

Conectando con Colombia: el estupendo periodista de CNN Fareed Zakaria creó una serie llamada “¿Por qué nos odian?”. Trata de entender. Bien harían nuestros medios electrónicos en desplegar el mismo esfuerzo con respecto de los movimientos sociales. Deploro cualquier agresión contra algún colombiano en general, y periodista en particular. Pero, ¿por qué será la rabia? ¿No tendrá nada que ver con información sesgadísima, junto con la invisibilización total y sistemática de la violencia con la que son castigadas las organizaciones sociales? ¿Por qué no reunirse con ellas y averiguar?

Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.