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21 Jan 2022 - 5:30 a. m.

Pirómanos

Las declaraciones de Benito Osorio, divulgadas por Noticias Caracol, son a la vez veraces y aterradoras. Destaco dos elementos de los muchos que contienen. El primero es la extraordinaria sevicia con la que los paramilitares atacaron a los campesinos para despojarlos de sus tierras y expulsarlos de sus territorios. Dice Osorio que terminó volviéndose un “pirómano”, pues su gran satisfacción era ver cómo ardían los ranchos de sus víctimas.

El segundo es que esto no sucedió por casualidad, ni porque a un par de tipos o tipas se les hubiera torcido el corazón en el proceloso camino de la guerra. Esto era parte de una estructura de poder, anclada de manera muy sustancial en la ganadería extensiva, íntimamente relacionada con agencias de seguridad del Estado e importantes burocracias civiles. Corrobora Mancuso, al hablar de Fedegán y las Autodefensas Unidas de Colombia, que se trataba de “un tipo de alianza gremial, política y militar que ha tenido alcances que la sociedad colombiana aún no ha llegado a imaginar”. Muy cierto. Y no debido a que faltaran evidencias, sino porque nuestro horizonte de imaginación política y social ha estado tremendamente bloqueado.

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