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Prepararse para el examen

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Francisco Gutiérrez Sanín
12 de junio de 2026 - 05:00 a. m.
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Faltan pocos días para que el país enfrente un examen decisivo. No pasarlo puede tener consecuencias brutales. Ya han visto ustedes la catástrofe que están generando los gobiernos de Milei en Argentina, Noboa en Ecuador o Trump en Estados Unidos (quien logró ya incluso minar significativamente el entusiasmo por el campeonato mundial de fútbol, una hazaña impresionante).

Con dos diferencias fundamentales que hacen que lo De la Espriella sea peor. Primero, el representante de la ultraderecha colombiana está acostumbrado como el que más al juego sucio. Lo dicen sus clientes. Lo dicen periodistas de investigación. Lo dicen sus colegas. Lo dicen sus examigos paramilitares. Y, segundo, el país en el que opera está lleno de materiales explosivos. Convertir la presidencia en un cuarto de juegos agresivos e irresponsables implica, en Colombia, costos y riesgos posiblemente irreparables.

Para Cepeda, el reto es mantener el foco de su mensaje y ampliarlo. Ya ha avanzado en sus conversaciones con el centro. También es necesario apelar a todos los votantes cuya decisión está aún por tomar. Aquí hay tres temas sencillos y fundamentales. Primero: Cepeda no es un candidato estrictamente continuista. Eso no significa para nada avergonzarse de los avances sociales, algunos muy significativos, que se obtuvieron en este período, o emprenderla contra el presidente. Implica, sí, darle a la candidatura un perfil cada vez más claro en torno a las características del candidato y de la propuesta de acuerdo nacional. No: no es una improvisación. Es una obsesión de Cepeda, que la planteó mucho antes siquiera de que estuviera pensando en lanzarse. Me acuerdo de una larga entrevista que concedió en este diario a Cecilia Orozco sobre el particular. También mostró que era capaz de realizarla, cuando tendió un puente con Lafaurie para operacionalizar la reforma agraria.

Segundo, enfatizar la necesidad de mantenerse en el mundo de la legalidad y garantizar un mínimo de previsibilidad. No sólo por la trayectoria del candidato de la ultraderecha, sino por su programa, sabemos que no puede ofrecer ni lo uno ni lo otro. Varios han notado ya que muchos de los elementos de ese programa simplemente no son compatibles con la Constitución y la ley. Mejor las soluciones a la brava. El éxito de esta vía está garantizado, pues la fuerza lo puede todo y además está el apoyo del señor Trump. Una pregunta a los lectores más conservadores (espero tenerlos): ¿en serio quieren poner a depender la estabilidad y la viabilidad de nuestras instituciones de la protección de Trump, quien está en caída libre frente a su propio electorado y puede, en todo caso, jugársela hoy por un Milei y mañana por una Delcy?

Tercero, incluir en la apelación a sectores fundamentales y a veces olvidados del país. Por ejemplo: los viejos votan mucho y tienen una cantidad de cosas en juego en estas elecciones. De hecho, este gobierno logró para ellos un par de avances importantes, a los que la derecha se opuso duramente. No se olviden de los viejos. Traten, en lo posible, de restablecer el diálogo con Bogotá. Cuántas cosas habría para movilizar a la ciudad. Hablen duro y con claridad de la dignificación y del avance social de la fuerza pública y de su papel en la provisión de seguridad. Por un lado, hay quienes creen que está pignorada a su nombre. Por otro, está el programa, ya en curso, de mejorar sus condiciones materiales y de sacarla de las peleas facciosas. No se les trabe la lengua cuando se refieran a estas cosas. Una cosa que parece que no hemos entendido aún (esto se aplica a todos los lugares del espectro político) es que los electorados son complejos y tienen preferencias no siempre idénticas a las de los cuadros y liderazgos. Esta incomprensión puede generar distorsiones serias.

Hay que seguir insistiendo sin pausa. Este es un examen que no se debe perder.

Conoce más

 

Carlos Rodríguez(jbw8b)13 de junio de 2026 - 01:17 p. m.
La izquierda mamerta internacional se ha dado en la tarea de desprestigiar a los gobiernos de derechas de Bukele, Noboa y Milei. En éstos momentos estoy en Buenos Aires y encuentro en la gente del común con la que hablo, un sólido apoyo al "peluca" Milei y a sus políticas de gobierno.
Carlos Rodríguez(jbw8b)13 de junio de 2026 - 01:12 p. m.
Vergüenza infinita para un país y un pueblo que considere siquiera a tan oscuro personaje , el comunista Cepeda educado detrás de la cortina de hierro para que rija los destinos de una nación. Si así lo deciden, votando por el siniestro y oscuro Cepeda, entonces continuará la horrible noche, otros cuatro años después del asqueroso desgobierno de petro. Pilas colombianos!!!
Carlos Rodríguez(jbw8b)13 de junio de 2026 - 01:07 p. m.
Que Abelardo esto, que Abelardo aquello, NO NOS IMPORTA, NO NOS INTERESA. Votaremos masivamente contra petro y para castigar al pacto diabólico el 21 de junio.
David Valencia Cuellar(0vhxw)13 de junio de 2026 - 09:35 a. m.
Y si se pierde nos jodemos...
karl(g3os1)13 de junio de 2026 - 05:06 a. m.
"que el OPTIMISMO de la VOLUNTAD venza el pesimismo de la razón " Antonio Gramsci . Que Diosito lindo nos ayude a q no pase el asco del personaje gringo-italiano el de "la ética no tiene q ver con el derecho" , el q en público alardea del tamaño de su pene , el torturador de gatitos ( lo afirma entre risas ) .,solo le interesa conseguir plata , sin importar como . Ese man es más atarvan , más vulgar de lo q ha evidenciado . Que ASCO , y ya no es "miedo" , es PAVOR lo siento yo y mis allegados
  • Elena Jimenez(46107)14 de junio de 2026 - 11:55 p. m.
    Tal cual!!!Rechazo infinito al engendro con 3 nacionalidades...ayyyyyy Dios!!
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