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Interrogantes

Francisco Leal Buitrago

24 de junio de 2022 - 12:30 a. m.

El triunfo de Petro marcó un hito en la política, que siempre ha estado inclinada hacia la derecha. Luego del primer mandato de López Pumarejo (1934-1938) y su Revolución en Marcha no ha habido ningún gobierno con tendencia clara hacia la izquierda. Aunque en los finales de la campaña presidencial Petro se movió hacia el centro, su ideología siempre ha estado orientada hacia la izquierda. Desde la desmovilización del M-19 este exguerrillero ha respetado la democracia, lo que contradice las prevenciones al respecto en gran parte de la clase política.

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El discurso de Petro en el coliseo Movistar Arena fue conciliador con las fuerzas políticas. Señaló como eje central de su presidencia un acuerdo nacional, que implica buscar consensos para acabar con la división nacional expresada en las elecciones. También señaló la necesidad de una reforma a la justicia para descongestionarla, además de mencionar la falta de compromiso del Gobierno Duque con la implementación del Acuerdo de Paz. Un problema destacado que expresó y que no han abordado candidatos a la Presidencia y los que han sido elegidos es la degradación de la naturaleza y la urgencia de frenarla para evitar un calentamiento global fuera de control. Fue un discurso llamativo y con buena orientación, pese a las generalizaciones que lo marcaron.

Bajo el supuesto de que Petro en su mandato tratará los temas con los que orientó su discurso, hay interrogantes que se relacionan con planteamientos hechos al calor de las emociones del triunfo, así como problemas de su personalidad populista con un ego más grande que el tradicional de gran parte de los políticos profesionales. Tales problemas podrían obstaculizar la efectividad de sus ejecuciones.

Son inmensos los desafíos y de la respuesta que dé a un cúmulo de interrogantes dependerá el éxito de los cambios que propone. ¿Tendrá la capacidad de escoger personas de primer nivel en las funciones que cumplen ministros y asesores personales, al tiempo que ignore “compadrazgos”? ¿Escuchará y evaluará ideas y consejos de tales personas para tomar decisiones adecuadas frente a problemas trascendentales del país que requieren solución? ¿Decidirá adelantar una reforma tributaria que elimine excepciones amañadas y obligue a pagar impuestos según ingresos e importancia productiva? ¿Frenará la devastación de la naturaleza por actividades humanas carentes de responsabilidad? ¿Buscará atacar la creciente corrupción de funcionarios y políticos entre las medidas que ejecute? ¿Acogerá la disposición anunciada por el Eln para iniciar un proceso de paz con esta díscola guerrilla? ¿Tendrá suficiente tacto político para lograr que la Fuerza Pública se someta a reformas indispensables para el cumplimiento efectivo de funciones y eliminación de delitos y faltas tan frecuentes?

De su accionar político y el nivel de consenso que logre dependerá el éxito de las numerosas políticas que requiere Colombia por parte del nuevo presidente para frenar los problemas que la han llevado a ser uno de los países más violentos y desiguales de la región.

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