Publicidad
24 Sep 2022 - 5:00 a. m.

Ante la ONU

Es verdad, como acaba de decir el presidente Petro ante la asamblea de Naciones Unidas, que Colombia está bañada en sangre debido, entre otras cosas, a que en nuestra tierra se da como en ninguna parte del mundo la mata de coca. Verde, alta, fuerte, jugosa. La mata ancestral, milenaria, de los Incas, que han convertido en el veneno de la cocaína los gánsteres y los asesinos.

Es verdad que la guerra contra las drogas no ha disminuido un ápice el consumo de drogas a nivel mundial y en cambio ha generado muerte y desolación y degradación a una escala inconcebible. Es verdad que los países desarrollados son los mayores emisores de gases que calientan el planeta y que su carrera enloquecida por el crecimiento está destruyéndolo y haciendo tintinear ante los ojos de todos, ya sin confusiones, la posibilidad real de la extinción de la especie humana.

Es verdad. Todo lo que dijo el presidente colombiano es cierto. Y lo dijo allá, en el concierto de las naciones del orbe. Y en la “capital financiera” del mundo. Lo dijo. Se los dijo, en la cara. Creo que nadie lo había hecho antes con esa claridad. Fue valeroso hacer eso. Fue estremecedor oír a alguien, a un presidente de un país, decir eso, hablar de esa manera. Y era el presidente de Colombia. Ha podido, como hacen tantos, ir con la corriente, decir las mismas tonterías de siempre, acomodarse.

Me pregunto qué efecto habrán tenido sus palabras. ¿Tendrán alguno?

O simplemente dirán: ah, es una perorata más de estos loquitos que defienden lo indefendible, ¿cómo se le ocurre a usted que vamos a prescindir del petróleo y el carbón?, ¿cómo puede usted pensar por un segundo que vamos a abandonar nuestra persecución a las drogas?, si es nuestra lucha divina, sagrada, la que nos permite apagar la luz y quedarnos dormidos tranquilos porque estamos haciendo lo que los más altos principios morales nos demandan, ¿usted está loco?

Yo no sé, estoy a la expectativa como muchos aquí, no sé qué vaya a hacer el presidente Petro ante estos asuntos tan complicados. Estoy muy nervioso, muchas veces angustiado. ¿Qué va a hacer? Crear un mundo en el que no se necesiten los combustibles fósiles puede tomar décadas. Hacer eso mal, puede traer aún más miseria y más desolación para Colombia. Hay que hacerlo con sapiencia, con gradualidad, sí, pero también pienso: ¡pero hay que empezar algún día!

Colombia no puede, de la noche a la mañana, ella solita, despenalizar las drogas, eso lo sé. ¡Pero hay que empezar a hacer algo distinto! ¡Ya no podemos poner un muerto más! Hay que tener el valor de hacer algo distinto. Nosotros, todos, los ricos, los pobres, los campesinos, los obreros, los empleados, los maestros, las madres cabeza de hogar, los niños y las niñas, los enamorados, todos, todos, necesitamos otra salida. ¡No podemos poner más muertos!

Fue valiente el presidente Petro. A veces atropellado, repetitivo, las más de las veces lúcido, profético, dijo cosas muy valiosas. Pertenecientes a un planeta humanizado, a un mundo imaginado, que no tiene que ser inalcanzable.

Él parece creer con fervor eso. Que no es inalcanzable. Eso fue lo que fue a decir allá.

Gonzalo Mallarino Flórez

Por Gonzalo Mallarino Flórez

Escritor. Autor de varios libros de poesia y de ocho novelas, de las que hacen parte sus célebres Trilogía Bogotá y Trilogía de las Mujeres. Es frecuente colaborador de importantes periódicos y revistas
Síguenos en Google Noticias
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.