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Notas al vuelo

Córdoba: entre la emergencia y la Vitrina

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Gonzalo Silva Rivas
25 de febrero de 2026 - 05:04 a. m.
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El departamento de Córdoba atraviesa una coyuntura bastante difícil. Las lluvias torrenciales y las inundaciones provocadas por el desbordamiento de ríos y ciénagas han golpeado a la mayoría de sus municipios, incluyendo a Montería, su capital. El saldo es desastroso: más de 80.000 familias damnificadas; extensas áreas urbanas y rurales anegadas; pérdidas incalculables en enseres, cultivos, ganadería e infraestructura -entre ella la turística- y una economía regional severamente resentida.

Un retrato doloroso para un territorio carcomido por la politiquería, que se enfrenta, junto con otras regiones del país, a la fuerza de la naturaleza con recursos limitados y con una institucionalidad que se ve desbordada por la magnitud de la tragedia.

En medio de este contexto adverso, el departamento asume desde hoy un rol protagónico en la 45ª Vitrina Turística de Anato, el evento promocional más importante del turismo colombiano. El año pasado, la Tierra del Sinú fue seleccionada como el destino nacional invitado de honor para esta versión del certamen, pero la actual situación lo obliga a presentarse desde una orilla inesperada. Su participación, más que una estrategia para promover y posicionar su marca turística, será un espacio de visibilización del drama por el que viene atravesando.

Su imagen es la de un territorio que sufre, resiste y requiere, más que nunca, el respaldo solidario del país entero. Por eso, el escenario ferial surge como una oportunidad estratégica para brindarle apoyo, reconocer su potencial turístico y cultural y recordarle al país y al mundo que el turismo, en momentos de crisis, puede ser herramienta de reactivación y tabla de salvación.

Ubicado en una posición geográfica privilegiada, entre el mar Caribe y las cuencas de los ríos Sinú y San Jorge, Córdoba combina una riqueza natural singular con una identidad cultural profundamente caribeña. Su clima cálido, su vocación agropecuaria y su creciente apertura a los servicios turísticos lo están posicionando, poco a poco, como un destino emergente dentro del mapa turístico nacional.

El departamento cuenta con 124 kilómetros de playas —ahora, varias seriamente afectadas— en municipios dispuestos a sortear el trance, como San Bernardo del Viento, Moñitos, Puerto Escondido y Los Córdobas. También concentra bucólicos lugares como Coveñas y San Antero, reconocidos por sus aguas calmas y la práctica de ecoturismo y deportes náuticos. Y exhibe a Montería, la llamada Perla del Sinú, atractiva biodiverciudad de parques lineales, ejemplo de recuperación ambiental.

Córdoba es biodiversidad, ciénagas, manglares, música, fiestas populares y una rica tradición cultural que se expresa en el porro, en la cocina y en la hospitalidad de su gente. El encadenamiento de una oferta cada vez más diversa y estructurada -hoy amenazada por el desborde de las procelosas aguas- le ha permitido mantener, en los últimos años, un crecimiento sostenido en sus flujos turísticos, tanto nacionales como internacionales.

El extremo opuesto lo protagoniza el invitado internacional al certamen: el Caribe mexicano. Se trata de una región turística consolidada y exitosa, en el estado de Quintana Roo, península de Yucatán, y conformada por un mosaico de 12 destinos con identidades propias, pero articulados bajo una misma narrativa de sol, mar, cultura y servicios de alto nivel. La joya de la corona y principal punto de entrada es Cancún, un reconocido y concurrido balneario caracterizado por su planta hotelera de clase mundial.

El Caribe mexicano integra vistosos atractivos con experiencias diferenciadas, como Isla Mujeres, Cozumel, Puerto Morelos, Playa del Carmen o Tulum, integrados en una franja turística de primer orden, ejemplo de planificación, promoción y diversificación de un producto que cautiva el mercado internacional, incluyendo una amplia participación de viajeros colombianos.

Durante tres días la Vitrina de Anato será punto de encuentro de dos caras de la misma moneda: la de un destino nacional que busca sobreponerse a la adversidad, superar la emergencia y remediar el camino; y la de otro internacional, maduro y boyante, que recoge los frutos de varias décadas de consolidación turística. Frente a un escenario de 1.500 expositores de 33 países, ambos se presentan desde escalas distintas y desiguales, pero con la misma convicción sobre el papel que puede jugar el turismo para priorizar su rescate o su desarrollo.

La participación de Córdoba asomándose al mundo turístico desde Corferias, con el agua marcando sus calles y campos y la esperanza puesta en un turismo que ayude a drenar su drama, rescatar la oferta, reactivar la economía y sostener a miles de familias damnificadas, contrasta con la del Caribe mexicano, potencia en la industria de la hospitalidad por su vertiginosa expansión.

La paradoja de este año será una vitrina turística con dos realidades distintas, representadas por sus dos destinos invitados de honor. Será un espejo de contrastes, algo más que un escenario de cifras, negocios y contratos: un espacio de reflexión y solidaridad para que visitantes y expositores le apuesten a nuestro golpeado destino emergente, urgido de respaldo para levantarse.

En tiempos en que la naturaleza exhibe su fuerza y las comunidades su vulnerabilidad, la Vitrina de Anato debe recordarnos que el turismo no es solo una industria: es tejido social, reconstrucción, resiliencia, esperanza y futuro. Córdoba, desde su dolor, lo demuestra. Y el Caribe mexicano, desde su éxito, lo confirma. Sombras y luces matizadas en un mismo sector, que evidencia su papel como lenguaje común de las naciones.

En el sector: Desde 2022, México sufre un fuerte desplome del turismo colombiano, su tercer mercado emisor más importante. Durante los últimos cuatro años, la pérdida de viajeros nacionales se proyecta en cerca de 130.000, entre otras causas, por maltrato en los filtros migratorios, inadmisiones y complicadas políticas de visado. Durante la feria de Anato, empresarios turísticos solicitarán a las autoridades mexicanas buscar acuerdos para revertir la situación y reactivar los históricos indicadores de viajeros desde nuestro país.

gsilvarivas@gmail.com

@gsilvar5

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